Jul 27, 2017 · 2 min read
Nos debemos tantas cosas, cosas que nunca tendremos, un susurro al oido, un te amo a los ojos, un abrazo latiendo, provocarnos deseando, con dos copas de vino, en las manos ansiosas, temblando …

Nos debemos ese animarnos a romper las reglas que nos atan con cadenas, haciéndonos distancia, distancia que no pudo evitar amarnos, sentirnos, encontrarnos en el mismo momento, en distinto tiempo y espacio, en simultáneo…
Yo te debo todo un corazón reprimido, encerrado en si mismo, repitiendo tu nombre en cada latido…

y Te debo cada palabra de amor, dicha y escrita, pero rozando tu oido…
Y todas las caricias con que tiemblan mis manos, mis dedos, en tu cara, en tu pecho, dibujando incansables alas en tu espalda, luego de amarnos, para soñar abrazados, yo te las debo, y siento como mueren por dentro…
Tu me debes, y lo sabes, pero son tus sentimientos, esos que ahogas a diario en cada silencio, y ha dejado las copas vacías sin brindarse, y sin servir el vino…
Y le debemos al destino, también, por no haberle ganado, aunque sea

