Pero no siempre caigo, aunque me tiente el borde, aunque el vértigo sea mi peor mejor amigo, a veces se apiada y me deja ver el mundo sin caer, a sus espaldas…

Porque caigo seguido en cada precipicio, y me apiado de cada piedra en mi camino, porque mi balanza no conoce de equilibrios, me asomo al mundo y a quemarropas me dispara balas de goma, que no matan pero lastiman todo lo que toca…
Pero si miro al revés, se ve distinto, y es que no quiero mirar, yo quiero ver, a los ojos, a esas miradas perdidas de tanto amor, pero sin querer, querer…
Y me asomo al mediodía, bajo el sol, más fuerte él, y yo, y a ojos cerrados veo cabeza abajo todo mejor, respiro cada murmullo que perfuma mis oídos de mentiras y promesas de amor…
Y No me caigo, porque el sol es mi mejor aliado, mi eterno enamorado, que se aferra a mi piel, que sin lastimar me quema, para que no olvide no caer, para que su calor me haga sentir la vida… y sin caer, pueda bajar al mundo, sin miedo a creer, con los pies en la tierra, sin temor a ver… (Lola)
