Porque no quería rosas para ver su muerte trágica marchitando poco a

poco su pasión, porque no era el tiempo de girasoles aún, porque ellas llevan magia en su simpleza, fragilidad, y cuando vuelan, cuando vuelan, llevan a veces algún sueño en sus semillas, hasta adonde el viento la quiera en sus manos dejar, para hacer

raíces de otras flores de panadero, nuevas, iguales, sutiles, silvestres, sin necesitar perfume, ni colores para coquetear… (Lola)