Se hizo herida el silencio, y se llevó consigo todos los sentidos reprimidos, sin poder decirnos cuanto y como nos quisimos…

Se hizo herida, de esas que maquilladas no cicatrizan, porque sangran por dentro, despacio, adormeciendo en cada latido…

Y la herida nos vendó los ojos, pero olvidó que por ellos mira el alma, y es difícil encerrarla…

El silencio se hizo herida, quiso vendarse para no tener salida, quiso y no pudo, detener con un dedo al tiempo y escapó un suspiro, susurrando Te Quiero…

Y a la herida el alivio, de besar un sentimiento, de volver oír y sentir su corazón latiendo con más ganas de vivir…

Se quebró el silencio frente a los sentidos, con ganas de sentir, se cayó la venda y no había debajo ninguna cicatriz… (Lola)