Te desafío al vestido, al vestido que provoca en tu mente los deseos del

desnudo a tus ojos, pero sólo sugiere, cuanto más insinúa sin que me veas toda…

Te desafío a imaginar lo que deseas y no ves, y que tus fantasías despierten tus sentidos con mi queriendo y sin querer, te desafío al límite entre el deseo y poder ver…

Y desafío a tu instinto, a tu desespero cuando frente al viento muestra un poco volando la falda del vestido que perturba los sentidos en los puntos suspensivos donde llega tu mente, sin mirar…

Y se apiada mi ego, que quiere mostrarse aunque no

debo, y entre luces y sombras, se descubre al desnudo de la otra, la vive por debajo del vestido…

Te desafío ahora, porque las dos habitamos un mismo cuerpo, pero una viste de Eva y la otra de moral… entonces dime, con cual te quedas, mientras el pudor se cubre con sombrero la vergüenza…

Y yo te desafío como siempre y sin permiso, a que te creas que mi yo cubierta de vestido, es la misma que la

fantasía del desnudo con sombrero, a que lo creas, a ver si es cierto y con cual te quedas, después que descubras mi cara y me veas como estoy pícara, sonriendo… (Lola)