Te extraño cada segundo que pasa de la hora en que somos nuestros y la rutina nos desvía y sin darse prisa, sin saber que es la hora para hallarnos otra vez…

Te extraño como a un conocido de mi alma, como el amor de la vida que nunca se olvida, como el corazón golpeando al pecho reclamándole vida…

Como se extraña cuando se espera la primavera, espero verte para enamorarme un nuevo día, como las flores y pimpollos para abrirse al sol…

Así te extraño amor, así… Esa cosa inexplicable de extrañar, esa necesidad de siempre más, que distrae los pensamientos, de tantos deseos, de siempre pensar…

Te extraño, sin vergüenza que lo oculte, sin disfrazar las palabras, sin más ni menos versos que los que te

he escrito cada día, desnudos entre metáforas enamoradas, sin rimas y en tus brazos perdidas…

Y en cada verso que tu leas te encuentras, a veces de lobo, a veces de estrella y hasta ladrón de sueños porque siempre cuando llegas me despiertas, para que deje en tus brazos de extrañar, para que descansen mis letras, a las que doy vuelta tantas veces para disfrazar tu nombre y le cubro los ojos para amarte cuerpo presente de hombre… Así, sin más ni menos letras, con versos cortos y abrazos largos, a destiempo entre un nosotros tan cercano, así amor, así te amo yo… (Lola)