Te llevo en la mirada oculto, haciéndote sombra en mis ojos, oscureciendo los

sentidos, dejándome ante ti vulnerable y desnuda…

Y no puedo ocultarte, eres sombra que me acosa, de mis desvelos eróticos donde dejas, marcadas sombras y ojeras, de cada derrota…

Eres la sombra de lo oscuro de mi mente, a la que niego consciente, la que se escapa a buscarte cuando atrapas en mi mente… eres…

y soy entonces la sombra de tu sombra, soy la otra, que morbosa se somete y a la vez te acosa… eres…

Y te llevo oculto, sintiéndome más fuerte, rompiendo las reglas, haciéndome insolente… porque tú, eres…

Y me quedo cubierta de ideas de oscuro origen, donde te hacen destino, de mi piel dueño y dejas marcado tu paso, en las sombras de un presente sin pasado… (Lola)