Te perdí la huella,

olvidé el perfume de tu cuello

que bajaba tu espalda,

confundí tus manos

en otros dedos que me desquiciaron,

creyendo que podría olvidarlas,

y cerré mis ojos a otras miradas

para olvidar cuando me amabas…

Pero el olvido de tu voz

del abrazo amanecido

me tortura con el alba,

y mi cuerpo duele herido,

cuando la luz ilumina tu lado de la cama frío y vacío… (Lola)

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.