Un día llegué, y llegaré más alto, con tiempo y despacio, despojada de todo para

que el camino sea más liviano, con el alma por siempre desnuda la ilusión intacta, y mi envase sosteniendo al corazón más vivo que nunca…

Así llegue a esta altura, a veces mirando hacia abajo, para no olvidar, no olvidar que siempre puedo caer, y que a esta altura sé bien, que va a doler…

Comencé de abajo, toda la teoría enredada en mi mente, queriendo ser sexy, poniéndole tacos para pisar fuerte, pisar en el aire, que torpe con tacos, pero sin abrazar la vida, esa que tanto quería …

La vergüenza del desnudo, cerrando los ojos, de puntillas para dar elegancia, y cada mito de pensamientos mal pensados, no me dejaban ser libres, no podía sostener la mirada hacia arriba, no podía abrazarme a mi vida para dejarme subir…

Quise otra, más salvaje , más libre, liberé mi pelo, descalcé mis pasos cuando sentí la necesidad que mis pies se aferran a la par de mis manos, para no resbalar, para que la vida sintiera mi piel, y mi piel el dolor, de subir, para aferrarme a la altura, al equilibrio, a vivir…

Así llegué, arriba, a sostenerme con manos y pies firmes en el aire, con la mente abierta que acaricia el viento de la altura, con el alma bailando y las ideas subiendo y bajando, ahora despacio a mi antojo y sin caer…

Así llegué, y llegare más alto, con tiempo y despacio, tan sólo mírame… (Lola)