~ Una historia hecha poema de dos corazones y tres versos… ~

Hablaba de amor, como cada uno de sus versos, que no eran de nadie, porque esperaba cada día el amor perfecto, que no llegaba, y la soledad

le abrazaba entre letras y el tic tac de relojes de desencuentros…

Ella no escribía, no acertaba una rima, ella amaba la poesía que acariciaba su alma sin importar donde la leía, enamorada del amor, sonreía ilusa, bailando a los días, hasta que un poema anónimo y sin tiempo, la besó de frente, y lo copió mil veces, lo memorizó…

En su último verso, ese del despido al poeta reprimido de la vida, le respondió un poema de su autoría escrito hacía tiempo, pero continuado donde él había terminado:

“ Seamos este ahora, donde tus letras me abrazan y tus brazos tienen frío, que tu tiempo pasa y yo no quiero sin tu poesía el mío…” ( y el poeta lloró) Nadie supo el final, pero hubo libros anónimos de amor, por mucho tiempo… (Lola)