Vestí mis propias fantasías, desnuda a tus ojos con adornos de perlas, enigmática

mirada bajo el sombrero, y deseosos los dedos aguardando las caricias, en negros guantes de raso…

desnudando de a poco, juego de luz y penumbra, silueta bailando frente a tu mirada, sin que veas mis ojos…

caen las perlas, recorriendo mi cuerpo, uno a uno, los collares, erizando la piel, brillando hasta llegar a mis pies…

y los guantes en su oscuro misterio recorren cada curva de piel blanca, al ritmo del jazz, jugando con la magia y estrategia de su sombra…

Se desvisten más sensuales los dedos, del negro raso uno a uno sobre los labios, jugando una mano desnuda, y la otra sigue bailando…

y mientras baila, y se desviste a media luz y sombra, es más ella desprejuiciada y desnuda, y menos yo, olvidando mis dudas…

Es la fantasía, que cobra vida, y se escapan sus sentidos, dejando caer el misterio al tiempo que el sombrero se desnuda de mi, a tus pies, en el suelo…

Y desnudos de nosotros, ahora son dos sombras, desafiando a las formas, al ritmo de la música, a media luz y sombra… (Lola)