Y cuando pude decir adiós,

mi corazón se quejó,

mi alma callada

por un rato me abandonó,

pero regresó enseguida

sabiendo que más

lo sufría yo…

Cuando dices un adiós,

siempre

pierdes mucho,

una parte de ese amor

de esa historia te abandona

y simplemente no vuelve màs…

Cuando dices adiós,

no está Dios ahí,

te sientes sola,

que te abraza el frío

y una lluvia interna

recorre el rostro

en caricia seca… (Lola)