Yo quise soñarlo, pero estaba despierto en mis brazos y tan sólo pude dejar libres

mis deseos y entregarme a amarlo, sintiéndolo tan vivo en mi cuerpo…

Yo quise despierta todos mis sentidos, libres y excitados, olvidar cada razón de mi existencia y hacerme instinto entre sus brazos…

Y quise no quererlo, tan sólo amarlo, tan sólo mío, y yo sólo suya, sin dejar que se llevara sin dejarme hasta su último suspiro, sellando ese instante donde dijo amarme, y nos amamos…

Yo quise su aroma en mi piel, mezclando perfumes para el día después…

Yo quise, yo quiero este presente donde somos poesía que no escribe nadie, donde yo le digo y él me dice: “poesía son cuatro paredes y Tú” hasta el próximo verso que se haga poema uniendo con metáforas los cuerpos, sin métrica ni rimas… (Lola)