Yo te amo y no me asusta, no, no me asusta ya la distancia, ni el silencio, ni lo que digan, y la espera ya es un arma, para matar el tiempo de nuestra ausencia…

Una ausencia atesorada que se aferra al amor, que nos da la manos enlazando los dedos cuando tipeando nos tocamos, esa palabra que le gana al mundo y a la eternidad robándoles minutos, centímetros, horas, milímetros, dias, kilómetros, para hacer nuestro tiempo y espacio…

Y no le temo a nada, porque la nada no existe, tampoco el todo porque soy muy poco y no llego a mucho, por eso no me asusto, por eso gano soñando, y no pierdo midiendo ni llorando…

Yo te amo así, y sólo le temo a lo oculto, a las sombras de cada uno, a los fantasmas del pasado, cuando nos siguen y entre los dos nos aíslan poder amarnos en presente…

Y tú, tú también me amas, porque sonríes y me abrazas cada madrugada, cuando sonámbula mi alma te busca en la cama, y te haces de mis miedos escudo, y de mi corazón su calma…

Por eso, yo te amo y no puedo temer en este mundo, si estamos de la mano, amor, temer a nada… (Lola)