Notting Hill Gate
Sigo pensando que un día nos vamos a volver a ver. No sé cuándo exactamente. Tampoco si va a ser espontáneo o por un contacto previo. Si será en invierno o en verano. Pero nos vamos a volver a ver.
Lo nuestro no fue. Y a mi me quedó ese sabor a nada. Teníamos todo en la receta. Absolutamente todo. Al punto de que me animo a decir que te hubiera robado un beso en un castillo o en una sala de té.
Sin embargo, el tiempo no nos acompañó. Poco importaba que estabamos en un lugar de ensueño o que me provocaras una sonrisa constante que no me abandonaba ni en la vigilia.
Lo nuestro no fue. Entonces por qué te me apareces durante el día sin mi permiso. Por qué todavía te imagino cerca cuando lo único que compartimos fue un viaje y unos caramelos ácidos.
Sigo pensando en ese comentario y en mis ojos llenos de lágrimas y en ese abrazo bien fuerte que te di en el subte. Tal vez en el fondo sabía que era el último que te daba porque mi orgullo no iba a permitirme volverte a buscar.
Tal vez, sigo pensando que un día nos vamos a volver a ver porque quiero que el destino me demuestre con hechos lo que yo ya sé.
