Comprimir

Hacer que una cosa, mediante presión, ocupe menos espacio.

A mi me gusta cuando la gente se descalza y deja los zapatos tirados, uno derecho y el otro tirado para el costado o uno cerca tuyo y el otro re lejos. Mateo sin h sonrió mostrando un agujero que el Ratón Pérez le había dejado. Una muchacha de poca calle y mucha oficina le sonríe tímidamente. Mateo sin h ríe sin sonido, sacudiendo todo el cuerpo y la lengua de diez años dentro de su boca. Mi madre tiene como veinticinco y son todos rojos. Uno queda para acá el otro por allá y el otro ahí, allá. Le dice apuntando rapidísimo con el dedo a todos lados. La mejor parte es cuando nos sacamos los championes con mi hermano y empezamos a hacer volteretas en el aire con ellos. Solo lo hacemos de noche o cuando nos tenemos que cambiar los championes porque están todos sudados. No lo hacemos de gusto, si no cuando tenemos que hacerlo, si no el juego sería estúpido y no habría como esa cemeronia. ¿Ceremonia? No me acuerdo como se dice — Mateo sin h ahora ríe con ruido y haciendo vibrar la panza. La muchacha lo observa como si el niño estuviera en un microscopio. Es que mi madre trabaja en una zapatería que venden zapatos de los baratos que se te rompen enseguida y entonces tiene que andar comprando cada tanto porque cuando no se le rompe una cosita se le rompe la otra y así. A mi también me trae championes de los baratos, pero yo los cuido porque me dice que si los rompo me mata. Es que mi madre trabaja mucho para nosotros y bueno nosotros tenemos que hacerle caso. Mi hermano ya no le hace caso y prefiere andar siempre en la calle que estar en casa cuidándome a mí y a la abuela. Dice que tiene mejores cosas que hacer. Bruno siempre tiene mejores championes que yo, de esos que no se rompen a los dos meses. El otro día me dijo que me iba a traer unos, pero hace dos días que no viene a casa. Y ya hace tiempo que no jugamos a eso de los championes tampoco. Mateo sin h se quedó quieto, parece que de repente se acordó de algo. La muchacha lo mira sin decir nada. ¿Tu mamá cómo es contigo? Mi mamá es mi mamá ¿cómo va a ser? Es buena.

Esta conversación fue fuera de un castillo inflable hace tres meses, en el cumpleaños de una vecina de Mateo sin h, Melina de 9 años. Me doy cuenta que es el cumpleaños de Melina porque los globos dicen Feliz cumpleaños Melina. Cumple nueve años por la cantidad de las velas de la torta. El salón está ambientado con Dora. Dora la exploradora. Dora en los vasos, platos, piñata, centros de mesa, servilletas, gorros. En el cartel de feliz cumpleaños de la pared, en la escenografìa de la cortada de torta queloscumplasfeliz, pusieron a otra piba parecida, una que tiene un corte honguito, la remera es de manga larga y no tiene mochila, pasa raspando, pero no es Dora. Me doy cuenta que son vecinos porque Mateo sin h es el último en irse, se va solo y con una impresionante cantidad de globos. Antes de irse y por ende antes que termine el cumpleaños se devela el misterio de por qué le dicen Mateo sin h. Solo Melina se lo dice, le grita una y otra vez. Le grita que vaya afuera a jugar con ellos que le toca contar para la escondida. Nota: Juegan a la escondida porque el castillo se tuvo que ir una hora antes de que terminara el cumpleaños. Estábamos contratados hasta las seis señora, son seis y media, tengo otro cumpleaños. ¿A esta hora? Dice la madre de Melina. Infiero que es la madre de Melina por su estado de desesperación. ¿Y que hago con todos estos niños? La señora gorda, autoridad suprema en lo que castillos inflabes se trata (esto lo sé por la cara que pone) la ignora. Cinco niños saltan sobre el castillo desinflándose. La desesperación es colectiva. Se escucha la palabra piquete entre risas. Sospecho que fue uno de los que están al lado de la parrilla rodeados de botellas vacías de cerveza. Uno de ellos, parece ser tío de Melina (el parecido con su madre es increíble) le pregunta que es eso de Mateo sin h, que ya le tiene los huevos al plato. Los secuaces del tío ríen a carcajadas. Melina se acerca, en su clase había dos Mateos, uno sin h y el otro con h. ¡Que era obvio! y hace ese gesto que siempre hacen los niños de escuela. Ese gesto exasperante, indescriptible. Melina se va corriendo. En un momento todos corren. El tiempo parece espesarse imperceptiblemente, los mayores sentados con todo el tiempo del mundo y los niños corriendo en su cuenta regresiva constante. Mateo sin h se tropieza con los cordones de sus zapatos, me acerco, le hablo. Me cuenta la historia de los zapatos baratos de la madre y se va corriendo. A las siete regresé a casa a cocinar, Camilo llega de trabajar a esa hora. Hice lentejas con arroz. Demasiadas lentejas, poco arroz.

Yo no sé bien que fue lo que pasó, pero el gurí chico ya no está con ella. ¿Pero cuál dices tu? ¿El grande que era un misil? No, el chico, el que siempre andaba en la calle jugando a la pelota hasta como las doce de la noche. El chico, el que se le había caído un diente y le mostraba la boca a todo el mundo, re emocionado pobre. Ah si, ya sé cuál es el gurisito, una vez lo vi ahí en la esquina de casa trepado al cartel este de la calle viste, jugando solo, le dije que se fuera para la casa, que entrara que estaba fresco y me dijo que la madre lo dejaba, cada loco con su tema dije y me fui ¿y que le pasó? Es que te digo que no sé. Ahora ya no lo veo más, andaba una gente ahí preguntando cosas y no se qué, deben de ser estos los asistentes sociales esos. Margarita ¿tu no sabes que fue lo que le pasó al gurí más chico de la que vende zapatos allí en la otra cuadra? Ay muchacha, si, el viejo de enfrente le hizo una denuncia a la policia que andaba siempre en la calle y enseguida vinieron las personas y investigaron investigaron y se lo llevaron para el inau. Ah no te puedo creer. Viste que te dije que algo había pasado no más. Igual dicen que ella lo va a ver ahí al inau, que es todo como raro, como que se fue el gurí pero puede volver. Ay pobre gurí, yo sospechaba que algo había pasado porque hace días que no lo veo. Si, si. Eso pasó, Me enteré hace unos días pasa que no pude salir de casa porque ando con unos dolores en la espalda que no me deja ni caminar, apenas podía ir al baño. Bueno Margarita se me llena el almacén y la gurisa se va a acalambrar con los tomates en la mano.

El almacén abre a las ocho de la mañana y cierra a las diez de la noche. Catorce horas de almacenera. Nunca la he visto comer, nunca la he visto fuera del almacén, caminando por la calle, yendo a comprar a otro almacén. La otra mujer es de esas que hacen tiempo para hacer otras cosas que quién sabe que serán. Margarita es una señora que parece haber nacido jubilada. Una semana después del cumpleaños de Melina me enteré que Mateo sin h lo habían trasladado al Inau. Después de comprar tres tomates por noventa pesos y de la conversación de todo está tan caro, que bravo que está todo y no hay bolsillo que aguante, llegué a casa. Camilo nunca lava los platos.

En el laburo estuve hablando con una mina que trabaja en el Inau, ¿y sabés que me dijo que había un pibe que era de acá del barrio? Yo no lo saco. Mateo Abayubá. Tremendo apellido ¿no? Camilo Abayubá estaría bueno llamarse. Es medio cacique ¿no? Aunque no pega mucho. Tendría que tener otro nombre más indígena capaz. ¿Qué nombres son indígenas? ¿En qué Inau trabaja? ¿Quién? La mina esa que te dijo eso. Ah no se en cuál. No le pregunté, ¿por? Porque yo si lo conozco al pibe. ¿Cuál es? No lo conoces, si hace tres años que vivimos acá y ni siquiera conocés a la almacenera boludo. Bueno loca siempre con lo mismo yo te hablo de una cosa y te encanta volver a la pelea. Ya fue. Mañana te averiguo si querés donde labura y te digo, pero achicá con la mala onda. Amaru es un nombre indígena, significa lluvia en mapuche o Tabaré, significa independiente. ¿Cómo sabés tanto de nombres? ¿Estás pensando en el nombre de nuestros hijos? No, ni a palos. Cuando era chica anotaba nombres en una libreta, el otro día la encontré y la volví a leer. Solo me gustan los nombres. No significa nada más. ¿Y Tabaré de donde viene? Es Tupí, una tribu que casi no existe en Brasil. ¿Tenés el número de la loca? ¿De que loca? De la mina del Inau. Ah pero y dale con la loca del inau. Dale Camilo lo tenés ¿o no? Me interesa. Si, lo tengo pero ¿te parece llamarla?

Psiquiatra hermanas Galván Jueves 18, 15:00 horas. Paseo Tristán Narvaja Domingo 21, 10:00 horas chicas. Visitas restringidas a Cristian Berro. Ida al Moviecenter sábado 20, La era del hielo choque de mundos. Domingo 21 abuela de Micaela Rodríguez la trae 19:30. Lunes 15 Audiencia Manuel Fernández. Una pizarra blanca agenda la vida de los demás. Suenan teléfonos en oficinas con gente que grita. Un interno finge un desmayo. Dos policías sentados frente a la puerta de entrada. Abren puerta preguntan quién es, cierran puerta, van al fondo, vuelven. Abren puerta, dicen que esperen, cierran puerta, gente espera. De nuevo, dos policías sentados frente a la puerta de entrada. Mateo sin h le habla al interno desmayado. Sonríen y se sacan los championes baratos, haciendo volteretas en el aire.

Pink Tomate

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