Aprovecha el momentum

Puede que momentum sea una palabra inventada por mí y que ya exista otra palabra mejor para describir lo que quiero decir, pero me gusta por como suena. Y me motiva a aprovechar el momentum.

¿Te has dado cuenta de que hay fases de la vida en las que estás haciendo un montón de cosas y sorprendentemente puedes con todo? Combinas estudios con trabajo, o te tomas el tiempo de cocinar sano y hacer ejercicio a la vez que sacas adelante dos proyectos importantes. Por el contrario, quizás te pase como a mí, que cuando estoy de vacaciones me cuesta horrores incluso hacer la cama. Mi teoría es que esto se debe al momentum.

Cuando estás haciendo muchas cosas, no te cuesta mucho hacer algo más. Además, como ves que vas consiguiendo buenos resultados, esto te motiva para continuar a tope. En cambio, cuando estás en un estado de letargo ocurre lo contrario. Seguro que esto tiene una explicación fisiológica que no me sé. El caso es que, ahora que nos hemos dado cuenta de este peculiar fenómeno, ¿cómo podemos aprovecharlo?

  1. Echa más leña al fuego. Aprovecha cuando estás con la inercia del momentum para hacer cosas que sabes que en otro momento te costarían un gran esfuerzo.
  2. Crea un momentum mañanero. Cuando haces a primera hora la tarea más “dolorosa” del día — esa llamada de teléfono incómoda, o los ejercicios de abdominales que te dan tanta pereza, — el resto parecerá coser y cantar. Incluso tareas que en otro momento te habrían supuesto un gran esfuerzo, pareceran nimias en comparación con lo que ya has hecho.
  3. Una tarea no es sólo una tarea. Piensa que cuando completas alguna tarea difícil no sólo estás completando esa tarea, sino que además estás creando momentum para que lo que tienes que hacer después te resulte más fácil.

Nota: Ahora que lo he buscado he descubierto que momentum, en latín, significa movimiento y fue usada por Newton para describir un cuerpo en movimiento. Me gusta.