10 años de Mateo

Cuando me dijeron que era niño, no pude más que respirar de alivio y emoción. Hasta el día de hoy no me imagino siendo mamá de una niña, mi carácter no es lo más dulce del mundo y probablemente hubiera terminado siendo una mini versión de Merlina Adams (sí, ríanse) así que un niño me calzaba perfecto.
Decidimos que se llamaría Mateo por mi insistencia de que tuviera un nombre que fuera difícil de transformar en apodo y en diminutivo (hasta ahora insisto en que se llama Mateo y no Mateíto, Mate, Matello y no sé que me has le han dicho) y tampoco pensamos en un segundo nombre… nunca entendí la razón de tener dos si terminas usando la mayoría de las veces solo uno. Tenía que llegar en Mayo pero decidió que había pasado suficiente dentro de mí y quiso salir a las 30 semanas. Mateo desde que nació tuvo la suficiente fuerza de voluntad de luchar contra todo los obstáculos médicos que implicaba vivir y crecer antes de tiempo e insisto, fue él y nadie más el que decidió hacerlo, los demás hicimos lo humana y médicamente posible pero estaba en él sobrevivir…. y lo logró.
Su desarrollo tampoco fue fácil pero bastaba con verlo reír para saber que el cansancio y la preocupación tenían que desaparecer. Algo estaríamos haciendo bien pues a pesar de su retraso en el lenguaje, sus dificultades en desarrollo motor, su inmadurez emocional y su (hasta ahora) diagnóstico de Asperger, a donde iba la “etiqueta” era “Mateo es un niño feliz”.
Diez años han pasado y Mateo ya no es el mismo niño ensimismado que no miraba ni respondía cuando se lo llamaba. Nos tomó tiempo saber que pensaba, pues comenzó a conversar pasados los 4 años pero siempre supe quién era: el niño más lindo de todos los niños del mundo. Puede ser que nuestra vida como mamá e hijo no haya sido la “normal” ni “la que todo el mundo quisiera” pero ha sido perfecta para nosotros. No me imagino mi vida de otra forma ni quisiera que lo fuera. Lo cierto es que Mateo me ha hecho mejor persona y probablemente mucho mejor madre de lo que yo mismo esperaba.
Celebremos hoy los 10 años de esta personita que tiene mucha más personalidad de la mayoría de las personas que conozco y que con su sonrisa ilumina donde va ¡Feliz Cumpleaños, Mateo!
Mamá.