Convertirte en lo que más odias
Da para pensar a profundidad lo que sucede en este momento en la política mundial, particularmente con las elecciones en Estados Unidos. Hace algún tiempo encontré una película en Netflix basada en un libro del mismo nombre “Ha vuelto” que plantea lo que pasaría si Adolf Hitler viviera en nuestra época. Curiosamente, su discurso es muy parecido al de un candidato actual con la diferencia que Hitler no era un tipo excéntrico en sus inicios por lo que muy bien convenció a la mayoría de los alemanes sin problema.
Mientras el tiempo pasa, las generaciones van olvidando lo que fue el Tercer Reich, los campos de exterminio y las tantas leyes eugenésicas que obsesionaban a los nazis. Seguramente la mayoría de los sobrevivientes del Holocausto han muerto o están por hacerlo y con ellos muere, lamentablemente, una gran parte de la Historia de no debemos olvidar. Siempre critiqué esa vergüenza alemana de hablar de su pasado nazi a los jóvenes, porque si queremos el futuro cambie debemos conocer de donde venimos. El resultado de este silencio, es el renacer del nazismo y con mucha fuerza, más aún en un mundo donde la migración y mezcla de pueblos ya es parte de la sobrevivencia de muchas naciones.
Esta reflexión surge por una historia. Dos judíos sobrevivientes, viudos, determinados a buscar al hombre responsable de la muerte de sus familias se ven envueltos en una búsqueda que trae dolor y justicia. El Centro
Simon Wiesenthal, fundado por el muy famoso caza nazis, sigue aún activo y no descansará hasta llevar al último nazi vivo a juicio o a la luz pública. Esto parece venganza pero yo lo veo como justicia. No hay nada que justifique las atrocidades cometidas en los campos de concentración, nada; por lo tanto no hay nada que justifique que un asesino no sea señalado y juzgado.
Esta historia tuvo un final impredecible. Uno de los viudos sufre de demencia senil, por lo que su amigo, es el que lo guía en la búsqueda del nazi. Finalmente lo encuentra pero no solo el nazi era responsable, sino él también ya que se había hecho pasar por más de 70 años por judío ocultando su verdadera identidad. Al recordar los horrores que cometió, decide dejar de vivir y hacerle justicia al amigo judío. 70 años después esto sigue teniendo repercusiones. 70 años después sigue abriendo heridas. Y ojalá que 70 años más se siga recordando lo que pasó para que candidatos con discursos fascistas no ganen ninguna elección nunca.
“Aquel que no conoce la historia, está condenado a repetirla”. Napoleón Bonaparte
Irónicamente, el ser humano se tropieza veces con la misma piedra hasta que aprende o hasta que ya es demasiado tarde.