Trabajando con otras mamás

He descubierto que es genial trabajar con otras mamás. Decirle a una persona que no tiene hijos que debe salir de media reunión porque el niño se enfermó, se cayó o simplemente porque debes recogerlo a tiempo muchas veces genera comentarios silentes, es decir aquellos que se reflejan en el rostro (de reproche sobre todo) pero eso no pasa cuando estamos con otras mamás, al contrario la reacción es completamente opuesta.

Otro aspecto positivo son las conversaciones relajadas sobre los horarios a considerar cuando se tiene hijos y más si son más de uno. Cuando eres mamá sabes que hay horarios para todo (y más aún cuando son pequeñitos): la comida, el baño, los deberes, el ballet etc.. y son actividades en las cuáles quieres estar y ser parte por lo tanto muchas veces no se entiende el que, como mamá, arreglemos nuestros horarios en función a estar con nuestros hijos. El negociar horarios y organizar proyectos laborales con otras mamás hace este proceso más fácil porque todas lo vivimos.

Las mamás que trabajamos, a veces no tenemos mucho tiempo para socializar con otras mamás que se dedican de lleno a sus hijos. Tenemos horarios complicados (por lo que expliqué arriba) y priorizamos nuestro tiempo de forma diferente. Y esto a veces es criticado. Las mamás que trabajan saben que es importante cumplir con el disfraz para navidad, el uniforme para las olimpiadas o con los sánduches para la fiestita de fin de año pero no es tan importante quedarse a fuera del colegio conversando una hora sobre lo que se comentó en el chat de whatsapp o irse a media mañana a tomarse un café, porque tenemos que cumplir con nuestras metas laborales. Cada quién hace con su tiempo lo que considera importante.

Desde que trabajo Girls in Tech y con varias mamás que trabajan valoro mucho más la consideración y tolerancia a estos pequeños ajustes en nuestras vidas laborales:: cambiar reuniones porque uno de los niños se enfermó o porque no tenía con quién dejarlo no es una tragedia griega ni siquiera falta de compromiso con el trabajo, es entender que los hijos están primero y así es cómo debe de ser.

Este post se lo dedico a mis amigas-mamás que trabajan y que quiero un montón:

Viole, Pili, Moni y Vero.

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