SER VEGANO NO ES MALO Y SER CARNIVORO TAMPOCO

Un día navegando en las redes sociales vi que uno de mis amigos compartió un cartel de una hamburguesa con una vaca al lado. Dicho cartel decía lo siguiente: “Tú también eres el asesino porque te la estas comiendo”. Recuerdo que me sentí muy mal porque yo siempre he querido mucho a los animales. Desde niño aprendí a respetarlos y a quererlos, entonces decidí dejar de comer carne. No fue fácil, tuve que hacerlo gradualmente hasta que olvidé el sabor y perdí el antojo. A veces me encontraba en situaciones difíciles. Recuerdo que en varias ocasiones a las que fui invitado lo único que había de comer era barbacoa o carne asada. Por no ser grosero y desperdiciar la comida — lo cual me parece peor — , fingía que era otra cosa lo que estaba comiendo y lograba terminar el plato. Mis amigos y conocidos me preguntaban el porqué de no comer carne. Les daba mis razones y muchos de ellos se ofendían tanto que me empezaban a atacar. Se sentían insultados cuando yo pedía ensalada en vez de tacos. Para ellos era una vergüenza para los mexicanos el que no comiera tacos.

Me di cuenta de que si les decía que empecé a ser vegano desde bebé, no me molestaban por mis hábitos alimenticios, pero si les decía que llevaba un año de vegano, inmediatamente, empezaban a cuestionarme. De pronto, todos se volvían expertos en nutrición y me pasaban lista de todo lo malo que me iba a ocurrir por no comer carne: mis uñas y mi cabello se iban a caer, y mis huesos me iban a doler. Me preguntaban que de dónde obtenía todas las vitaminas y proteínas necesarias para mi cuerpo. No lo sé y estoy seguro que las personas que comen carne tampoco lo saben. No porque comas carne todos los días eres una persona saludable. Tampoco pienso que yo sea la persona más sana del planeta por ser vegano. Suelo beber cerveza los fines de semana y desvelarme seguido.

Nunca me he interesado por lo que comen los demás, pero de pronto todos se interesaban en lo que yo comía. Hay personas que son fanáticas, llegan a un punto en el que ya tienen una obsesión y hacen campañas contra las personas que no son carnívoras. Por ejemplo, una conocida me dijo que iría a los restaurantes para explicarles a las personas las razones por las que deberían de dejar de comer carne. Pienso que es una pésima idea hacer algo así, me parece que no es ético, al igual que no es ético matar animales.

Está en la naturaleza humana atacar a los seres que no entienden, como las personas que atacan a los homosexuales o los homosexuales “varoniles” que atacan a los “afeminados”. Creo que es cuestión de respeto. Yo no te digo qué comer, qué tomar o qué hacer con tu cuerpo, cada quien lo decide. Si comes carne y eres feliz haciéndolo, ¡sigue haciéndolo! Pero si no te sientes feliz, allí está el problema. Al dejar de sentirme agusto comiendo carne, lo dejé.

Algunas personas se sienten cómodas teniendo sexo con alguien distinto cada día, y está bien si son felices de esa forma. A algunas otras les gusta tener solo una pareja, y también está bien. Los humanos somos muy diversos y si fuésemos todos iguales, sería muy aburrido.