DEJAME USAR EL CELULAR EN CLASE

Hace ya unos meses, un profesor de la Escuela de Periodismo de la Universidad ORT en Montevideo abandonó (intentando encontrar sinónimo a desistir de algo) su cátedra por el hecho de que sus estudiantes prestaban más atención a la pantalla del teléfono que a él.

Voy a tirar algunas ideas al aire respondiendo a este profesor y a algunos periodistas que recién seis meses después conocen la nota y salen indignados a insultar al uso del celular en clase.

Hoy el celular es como las llaves de tu casa o el calzón para algunos que lo crean más indispensable. Cuando te preocupabas antes por salir con las llaves y la billetera, hoy preferís tener el celular en el bolsillo y con el resto te arreglas. Llamenlo enfermedad, locura o como carajo se les cante, pero es la forma de estar conectado, de estar cerca aunque estemos lejos. De saber qué pasa en Brasil o si Del Potro ganó otro partido.

Tengo la suerte de poder usar la notebook en clase y usarla para todo lo que uso el celular y ademas tomar apuntes; sí, los estudiantes todavía tomamos apuntes. Otros simplemente se sientan con su cuaderno y también toman apuntes (respiren hondo). Y seguramente en la mayoría de los casos, el celular esta al lado de todo esto. La problemática no se basa en que el estudiante vive a base del celular, ese es otro problema, llamemoslo social si quieren englobarlo en alguna materia, totalmente otra discusión. Y menos entrar en la discusión de que hay que inhibir la señal, o poner el celular en un cajón o llevarlos a dirección hasta que termine la jornada, porque ahí en vez de que los chicos empiecen a prestar atención, van a estar concentrados mirando Morfi a las 11AM en su cama charlando por Whatsapp con sus amigos que están en la misma situación.

Como hoy lees el diario por internet, pagas las facturas por la pagina del banco y cientos de ejemplos más que podría darte, hay que pensar como avanzar en la educación en vez de quedarse en el Siglo XX. La sociedad esta avanzando fruto de la tecnología. Antes aquella historia que querías conocer implicaba abrir cientos de libros hasta encontrar eso que buscabas, hoy tenemos Google o Wikipedia y no es que ellos hacen el trabajo por nosotros, ellos nos lo facilitan.

No es algo malo, no es un enemigo, no hay que prohibirlo. Hay que adaptarse, hay que crecer en la enseñanza, hay que sumar esas herramientas que nos facilitan las tareas, y lo hacen bien (Wikipedia no me va a decir que el corralito fue en 1984).

Ser un profesor en el Siglo XXI y decir que sus estudiantes son unos ignorantes y saben nada, que miran sus pantallas en vez de prestarle atención, permítame decirle y con el mayor respeto, que el ignorante es usted. Abandonó su tarea de educador porque no podía educar de la manera que sabía y queriendo que los estudiantes se adapten a vos en vez de vos adaptarte a ellos. El curso que hoy debe estar comenzando el cuatrimestre en esa misma materia, debe ser igual al anterior, y no es algo malo. Lo malo es abandonar y tirar la toalla.

Le pido, en caso de que un profesor que me este leyendo, que no se ofenda. No estudio periodismo, ni escritura y en Derecho me han bajado algunos puntos por no ser Borges escribiendo. Mi idea no es insultarlos, mi idea es que sepan que nosotros, jóvenes, no vamos a dejar el celular y no vamos a permitir que lo prohiban. No por ser unos rebeldes, sino porque ya es inherente a nosotros. Entonces te pido, como educador que sos, que te sientes y pienses las miles de formas que hay de poder enseñar y que podamos aprender con ese dispositivo que nos conecta, y nos conecta para bien.

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