ELLA: la nueva Biblia argentina.

En el antiguo testamento en vez de citar textualmente a Dios, se lo sujeta con Él. Así como lo utilizan en este, las publicaciones en Facebook de quienes la siguen suplantan su nombre por Ella.

El partido que comanda Ella, llame como se llame, logró convencer a unas miles de personas que sin su persona, ni aun con la reaparición de Él, el país no puede seguir adelante. Todo se originó alrededor de su persona: a Ella no le gusta el peronismo (quizá si usarlo), a Ella no le gusta competir. Ella arma, Ella elige, Ella es la Jefa. El partido que había sido capaz de ganar con un 54% en 2011 para luego perder dos elecciones seguidas desapareció, había que cambiar la imagen. Se convirtió en Unidad Ciudadana, un partido de la Provincia de Buenos Aires que como dice Pichetto “es un diseño electoral que la obliga [a Ella] a ser candidata”.

Fue una pregunta simple a un primo mío, teniendo a Randazzo y Cristina, ¿a quién votarías? La respuesta no fue al que mejor propuestas tenga. “Ella hizo. Ella nos dio. Ella. Ella.” respondió. Entonces se genera un dilema, si realmente los argentinos elegimos un ideal o elegimos a una persona. Si fuese esta última, un gran problema tenemos.

Hace 20 años Ella ejerció como senadora, hace 10 años tuvo el orgullo de ser la presidenta de 40 millones de argentinos pero lamentablemente, no sabe y no supo mantener la investidura que cubre a un presidente. Ya hizo su trabajo, ya recorrió el camino que cualquiera desea en una carrera política. Su trabajo estuvo hecho y analizado, bueno o malo, errores y aciertos, pero su tiempo ya fue.

Su aspiración a senadora, sea por la razón que sea, convirtió a la figura de presidente en un trabajo cualquiera más.

Este es el problema de hoy, de lo que esperaban y lograron conseguir, el personalismo que siempre existió, hoy se centre únicamente en Ella. El intendente de Avellaneda trato de empleado a Randazzo como excusa de la interna. ¿Un nuevo frente no es peligroso? Los votos son de Ella, no del peronismo. Una parte de la Provincia de Buenos Aires que pide a gritos que vuelva, que sea la “voz en contra del neoliberalismo”. “Los fueros en contra de las más de 10 causas” gritan del otro lado.

Ella es la que los representa, aun cuando ya estuvo y tuvo su tiempo. Su tiempo para combatir la corrupción que hoy crítica. Su tiempo para combatir la inseguridad que no luchó. Su tiempo para defender el derecho de las mujeres que conoció cuando dejó el poder. Su tiempo para controlar la inflación que su Gobierno generó y podría seguir con las otras 11 propuestas que escribió.

Foto de infobae.com

Su voz representa una cantidad de gente, hay que respetarlo, pero debe aceptar que su carrera política llegó a su meta. Que siga representando, con la investidura que un presidente siempre tendrá, desde el lugar que debe ocupar y no es una banca. Porque Ella ya jugó y la política no es una persona, es una idea.