La República de Buenos Aires

Con salida al mar a diferencia de Bolivia. Más superficie que Italia y una cantidad de tierra fértil que Israel sueña. Lo más llamativo, si seguimos el ranking de población mundial (Wikipedia), es que tendría más habitantes que países como Portugal, Ecuador o Bélgica.

Es época de elecciones en lo que un mapa llama Argentina pero en la calle, los medios y hasta en las mesas chicas, lo que importa es la Provincia de Buenos Aires. ¿Quién ganará? Ese es el LOTO de la elección de octubre.

Bandera que pertenecía a la Provincia de Buenos Aires y así decidieron mantener en su independencia.

Es cierto, son casi 17 millones de personas y cerca de 10 son los que votan. Es 1/3 del total de personas que tienen habilitado el voto en este país y los otros 2/3 se encuentran dispersos en los restantes 2.472.819m2. Es un número importante, es gran parte de una elección pero no es decisivo y tampoco el único resultado, olvidándonos así del federalismo que protege nuestra Constitución Nacional. También es cierto que es la competencia entre los referentes políticos de nuestro país: Cristina, Massa, Randazzo (para darle la oportunidad) y Vidal y Macri que lo que los representa es Cambiemos antes que la cara de Esteban o Gladys.

El problema surge de la importancia que le damos a estos personajes, a simples figuras con la idea de ponerlos en un podio para mostrar el poder que posee cada uno por una mera elección de la Provincia de Buenos Aires y así posicionarse para las elecciones de 2019. Mientras tanto, TN y C5N se disputan las únicas encuestas importantes que son las de la Provincia, habría que recordarles que el país también elige.

Por ejemplo, también se eligen senadores en Santa Cruz donde las clases escolares no han empezado, los jubilados no cobran o los gremios piden el juicio político. Se eligen senadores en Jujuy donde el Poder Ejecutivo y Judicial tienen un conflicto con comisiones internacionales por Milagro Sala. Tambíen en Formosa donde la policía hace desinflar un globo por tener el símbolo de Cambiemos. En San Luis, por primera vez en mucho tiempo, una fuerza política competirá contra los Rodríguez Saá a pesar de los contratiempos que estos, y con ayuda de su Tribunal Superior de Justicia, han intentado para proscribirlos. La Rioja también vota senadores y la cabeza de lista del PJ es liderada por el mismísimo ex presidente Carlos Menem, de 87 años, y condenado por tráfico ilegal de armas.

Todos estos pequeños detalles que nombre, sin meterme a fondo en la política provincial de cada una de ellas, muestra cómo la elección en el país es tan decisiva como lo es en la Provincia de Buenos Aires. No solo se vota una cara o una figura, se vota un futuro. Un futuro que le demostrará a aquellos que gobiernen por cual camino seguir, si saben que aún tienen el apoyo de la gente en su forma de gobernar o aquellos que una vez los eligieron quieren continuar por otro lado, otra ideología u otro equipo. La Provincia de Buenos Aires podrá acaparar esa cantidad de votos, pero en el país entero está votando por continuar o cambiar, sea el partido que sea.

El pasado está escrito y es historia pero el futuro, al menos una parte, lo podemos elegir.