sin rastro

SIN RASTRO

Por: Lucía Amaya

A: Erick Ortega

Un día cualquiera.

Ella y El.

Fragmentos de vidas. 9:58 p.m. a las 12:02 a.m., quizás una interacción. 11:20 p.m. a las 11:45 p.m.

ELLA

9:58 p.m.

Ni ella misma se da cuenta de la transformación, sólo cuando se ve reflejada en las puertas automáticas del MIO, se da cuenta que es alguien totalmente distinta a la que se levantó hoy de la cama a las cuatro de la mañana, un martes cualquiera, en uno de los doce meses del año. Es sólo un recuerdo fugaz, tal como llega vuelve y se va, porque dentro del transporte masivo es una más de las tantas consumidoras que habitan la ciudad, almorzará con dinero plástico, comprará la comida de sus gatas con tarjeta débito y tomará el bus articulado con su tarjeta MIO.

- Ella se transforma pero de nada sirve al panóptico que la controla.

10: 00 p.m.

Debo regresar a casa y ojalá lo más pronto posible, me espera una faena creativa, las locuras de un amigo se atraviesan en mi mente. Un inusual ruido invade mis tímpanos, no comprendo de dónde proviene este ruido, no llevo ningún equipo electrónico conmigo, suposiciones de todo orden invaden mi mente.

DIFUSO.

10:10 p.m.

Echo a andar; bajo por la Avenida Segunda Norte con la suave fragancia de los árboles de cadmia, cruzo el río, sus aguas corren sin prisa dejando el sopor de los desagües en la atmósfera, la calle vomita automóviles hacia el norte, mis pies van en sentido contrario, mi destino es el sur, paso el Hotel Inter, entro a San Antonio, respirando ahora el aroma de las hierbas medicinales de Cambios Visibles, un SPA para turistas, miro la hora, son las 10:20 p.m., subo por la Circunvalar, volteo a la izquierda, paso por la Tienda de La Colina, salgo a la parte baja del parque, desciendo para salir a la Tienda de La Neblina, sus calles están habitadas por cuerpos en conversa a la luz de un refresco o una cerveza, hay un olor característico a porro, no puedo evitar batir mi mano para saludar unos cuantos conocidos, sigo la marcha, a mi paso, mis oídos escuchan voces que se cuelan por las ventanas de las casas restaurantes, nada me detiene, desciendo la colina y voy entrando a San Cayetano, las calles están solas, de pronto mi cuerpo se extremese con un resplandor de luz, busco con mis ojos la fuente, en los cielos nocturnos lo único que veo es una estela de humo que surca el horizonte, sigo sin parar, bajo y subo las faldas hasta llegar a la Loma de La Cruz, la bordeo y sigo bajando hacia Los Libertadores, dejo atrás El castillo; a mi paso, ventas de fritanga, panaderías, tiendas, misceláneas; diversas sonoridades dan cuenta de rituales callejeros, logró cruzar la Oscar Rizo y asciendo para llegar a la Calle del Muerto, la cruzo a la altura de La Escuelita Salvador Iglesias y tomo las escaleras que me llevan a Miraflores, camino por la calle de travesía deseando llegar a mí destino pronto y descansar, me siento en el barrio, respiro tranquila; hay todavía niños jugando en las calles, veo a la distancia las luces de la casa, vuelvo a escuchar el mismo ruido, pero esta vez más fuerte, entonces siento que se me eriza la piel, y enseguida algo me toca la nuca.

10:35 p.m.

Casi siempre regreso a casa en la noche, después de una larga jornada diaria, tengo aproximadamente un metro con cincuenta y ocho de estatura, peso más o menos cincuenta y tres kilos, llevo el cabello largo y de color castaño, uso capul, me agrada que el pelo ruede sobre mi rostro, me gusta vestir de acuerdo al estado de ánimo con el que me despierto a diario a las cuatro de la mañana.

- Suele suceder que entre la hora de trote diario y la ducha cambie de opinión y opte por ser otra en mí.

AZOTE DE CRISTALES.

10:37 p.m

Ella está frente al edificio donde vive, se detiene a mirar desde abajo su apartamento y ve la luz encendida, no recuerda haberla prendido, pero piensa que pudo haberla dejado así desde la mañana.

10:40 p.m.

La puerta abre con un solo cerrojo, el de encima está bloqueado, ella piensa en que debe arreglar pronto la chapa, sabe que por seguridad deben funcionar las dos chapas, evidentemente las luces están encendidas, ella deja la maleta sobre una silla y continúa hacia el baño, sus gatas no salen a recibirla, ella cree que algo raro está pasando. De pronto siente que es observada, abre las ventanas para que entre aire, va hacia la cocina, regresa al salón con un vaso con agua en la mano, se tumba sobre el sillón, escucha un ruido raro, como de chispas eléctricas… no sabe cómo explicarlo. Mira hacia todos lados pero no ve nada, el ruido desaparece.

10:55 p.m.

Ya; cuando volteé lo vi. Estaba parado detrás de mí, con su brazo extendido. Era como de mi altura, casi no tenía rasgos, sólo resaltaban en su cara los ojos.

- Solamente lo vi un instante, enseguida una luz blanca me encegueció.

11:15 p.m.

Ella ha estado pensando en sus cuerpos, en las diversas maneras como le hace frente al mundo.

- Todo el tiempo estoy cambiando mi forma corporal.

- Me transformo.

- Varias veces al día.

- De pronto, hasta varias veces en una hora.

- No puedo influenciar el momento y la manera de la transformación.

- Sin embargo siempre quedo siendo mujer, eso es seguro,

- y la mayoría de las veces también mantengo mi edad biológica,

- pero puede suceder que la edad salte.

11.20 p.m.

En este apartamento vive una mujer que entendió por sí misma que ser mujer no es una verdad por descubrir, esta mujer siempre ha vivido en su cuerpo, en ella lo femenino no riñe con su masculino actuar, está en el mundo, ella se sabe sin miedos y limpia de sus ojos tanta mierda acumulada en el mundo, ella, quiere perderse en sus instintos, en su política de vida escogida, sin menospreciar su cuerpo del que se siente segura, es su cuerpo el que le reclama caricias como verdades vividas.

- Las mujeres nos masturbamos mucho menos que los hombres.

En solitario, sin nada, sin pantallas, ni audio.

- Cree necesario y vital tomar agua a diario?

- Así mismo es el sexo.

Todo hombre que pueda masturbarse que lo haga, ¿y por qué no? No tiene que ser un experto para determinar que el sexo en soledad se siente bien, alivia el estrés, y es una ayuda genial para el sueño.

¿Cada cuánto se masturba?

¿Cuántas veces al día?

- Por lo menos una

- No se

- Ayer, más de tres? (pausa)

Me rozan aunque no me tocan sus palabras, tan cerca a mis oídos, corren por toda mi sangre, labios agujereados por sus preguntas inaudibles, pensamientos inútiles grandes y alargados cargados de ganas atroces por oler su cuerpo.

- Curiosa presencia, enigmática…

succiona los pensamientos

No sé si hablo, pero sin pensar en riesgos, vía virtual o real le digo que:

Siento que ya antes ha estado aquí

Que este ritual muchas veces ya lo ha presenciado

Y que si cree que la masturbación es un vicio?

Pongo a trabajar mis manos y mi imaginación, y es probable que haya probado todas las posiciones y movimientos imaginables, la estimulación básica permanece siendo la misma. Uso mi dedo para estimular el clítoris, a veces insertando otro dedo en mí vagina, al mismo tiempo, también estimulo mis pezones con la otra mano.

Ella cierra los ojos, respira profundo, ya no se mueve, ha pasado de la excitación al éxtasis. Ya ella no sabe si él la recordará más por su sudor o por sus palabras.

11:45 p.m.

El, moribundo, se acercó a la ventana, señaló una estrella, y ella, miró hacia arriba, oyó un gemido, observó un resplandor, pero ya el moribundo no estaba allí.

11:46 p.m.

El alienígena es verde, y grita de dolor o de placer, es verde con dedos largos, parecen humanos, la cabeza un poco más grande que el promedio pero no tan enorme como cualquiera supondría. Tiene un buche como el de las aves, pero por lo demás es como un hombre con cabeza grande y de color verde oscuro, llegando a marrón.

11:47 p.m.

- Claro que lo creo.

- Y ya lo creí a su tiempo.

Lo extraño es que aún ella no se haya convertido. La conciencia humana de esta mujer ya debería haber desaparecido.

- Cuando me pase, lo volveré a ver… me digo.

¿Seguiremos intercambiando saberes? Me pregunto.

11:50 p.m.

Sin pensarlo dos veces, salió de la casa y se echó a correr. Se detuvo cuando no pudo correr más, en la oscuridad. Mientras descansaba miró hacia el cielo nocturno, pues con la visión periférica había visto algo. Cientos, miles de luces redondas avanzaban por todo el cielo; estaban invadiendo la tierra, y ella era una de las pocas que aún era humana.

- Me pregunto:

- por qué?

- Yo?

- si

- Él?

- nooo

- El y yo…

12:00 a.m.

En el rol de una inevitable mujer sexi, ella, se autodefine como una mujer autónoma y renuente a tener aventuras, dispuesta a satisfacerse sus necesidades básicas, no le pasa por la cabeza ni le llevan sus instintos a un encuentro con él, un hombre de escasos veintidós años, que piensa en que ha sido educado como ejemplo de generaciones posteriores y orgullo para las previas, pero él hacia él está consciente de sus más caros defectos y debilidades que no dejan de sorprenderlo.

- Habría vendido el alma al diablo por un puñado de las ingeniosas palabras de ella, por acceder al peculiar comportamiento de ella que no dejaba de atraerlo?

Prefiero creer que no, él es humano y físico como cualquier hombre, excepto por un hecho: su consciente colectivo mantiene solamente pensamientos de Inmortalidad y Salud Perfecta. En consecuencia, puede vivir centurias y también miles de años en el mismo cuerpo. Quizás su cuerpo físico tenga 600 años o más.

12:02 p.m.

Ella de espaldas envuelta en una densa niebla estelar, contempla el horizonte. Quiere incursionar como humana al interior de las Ciudades Intraterrenas en estado consciente, no solo mientras su cuerpo duerme, cuando su verdadero ser sale del mismo, y como siempre traer consigo el recuerdo semi-inconsciente de lo vivido, intuye que él ha venido a agilizar su proceso y es precisamente aquello que ayuda a estar preparada para recordar: CREER EN ESTA REALIDAD y sentirse próxima a vivirla.

EL

9:58 p.m.

Quiero ser un ser que excede la tridimensionalidad, para el que no hay limitaciones corpóreas, que no necesita zapatos para ir a la “calle”, que está aquí, ahora y al otro lado del globo o de la galaxia tres segundos después.

- Con razón me gusta dormir y más si estoy soñando.

10:00 p.m.

En los últimos meses mi deseo de elevarme a los estados de placer se ha hecho más fuerte y tengo sueños constantes en los que seduzco a mujeres que nunca he visto, hago parte de tríos con dos mujeres y me desplazo a lugares desconocidos todo gracias al enorme poder del subconsciente.

Escapar a las golosinas del mundo capitalista es una tarea para titanes

10:10 p.m.

Salgo con rumbo fijo y claro, hace un año que ella me inquieta, su presencia produce en mí desórdenes físicos y mentales, cuando la veo sobrevienen al tiempo un mar de pensamientos bizarros, hoy, se llegó el día de caerle. No lo dudo para nada, con absoluta resolución llego caminando hasta la Calle Quinta, a la altura de la Panadería La Quinta con Quinta, me dejo ir en ella de norte a sur, empiezo a caminar al lado de los carros, por los andenes, dejo la Pila del Crespo con Carrera Diez, con buena marcha paso por la Fuente que da a La Loma de la Cruz, me hidrato, el viento ayuda a refrescar el cuerpo, reanudo a buen paso largo y se queda el Club Noel, paso la Biblioteca Departamental hasta llegar a la Panadería Paola, por allí cruzo a la derecha y subo una cuadra inmensamente larga que conduce hacia su palomera. Tengo mucha curiosidad de verla, de entrar en su universo, atravieso todos los muros y cerraduras de un edificio de cinco pisos, me quedo en el último, violar el cerrojo no tiene ciencia, sin mayor esfuerzo, entro por el pasillo que conduce a la sala, un salón une tres cuartos y dos baños a la izquierda, grandes ventanales dan al frente de la Calle Segunda Oeste, de allí se divisa gran parte de la ciudad, abro las ventanas y el aire circula generoso, voy hacia la cocina, un espacio grande con patio de ropas del lado derecho, un baño y un cuarto de san alejo.

Le da la sensación de haber estado aquí antes, es como si parte de lo no humano se fuese integrando en su rompecabezas que aún no logra completar y que precisamente le han traído a este lugar; se sienta junto a la ventana y mira fijamente la vasta inmensidad que se abre ante sus ojos. Esta vez está resuelto a dejarse presentir por ella, no quiere ocultar mas su total presencia. Sabe que pronto ella llegará.

- He tenido sueños eróticos con ella, en trío con mi ex. (pausa)

- Alrededor de la publicación de una revista,

giraba la reunión, flashes reventaban contra la pared. (pausa)

- Una mezcla de todas las cosas que tengo pendientes

y que de alguna manera he ido aplazando. (pausa)

- Lo cierto es que allí ha estado ella,

como si todo esto fuera un dejavú.

10:20 p.m.

Aunque considero que tengo unas capacidades por descubrir y quisiera ir de vuelta a la estrella Alfa Canis Maioris –Sirius B-, este cuerpo que habito, a veces pienso que es una limitante, no logro comprender como encarné en este cuerpo que sumado a la educación que he recibido me han terminado por generar unas ciertas necesidades, por no llamarlas adicciones, a drogarme –de manera natural-, al sexo y al poder.

- Quiero conocer más estados de conciencia.

- Quiero estar en otros planos de mí ser.

- Quiero conocer más seres como yo.

- Y quiero conocer más cuerpos desnudos en la intimidad.

10:25 p.m.

Una foto se encuentra pegada en la puerta de la nevera, una foto en blanco y negro, nueve por trece, muchas personas juntas, de buen genio, una recepción, una fiesta, la fiesta de un lanzamiento de alguna publicación, una mujer riendo, feliz, un hombre joven, sólo visible la mitad de él, le está besando la mano.

10:26 p.m.

El mira hacia atrás, intenta acordarse del día en que fue hecha la foto, tal vez hace veinte años, él no está seguro si es el hombre joven de la foto.

- Entonces haz sencillamente algo distinto,

entonces haz sencillamente algo distinto.

- Si lo había sido.

- No puedo reconocerme con seguridad.

10:35 p.m.

Siento que este cuerpo que habito, compuesto de 47 kilogramos de Oxígeno, 16 de Carbono, 7 de Hidrógeno, 1.8 de Nitrógeno y 1 Kg de Calcio, entre otros tiene unas capacidades mayores, pero que mi educación terrícola occidental ha atrofiado; tal vez para los Calimas, Muiscas o San Agustines todo esto tuvo respuesta y parte de todo ese conocimiento ancestral proviene de las lejanías del universo.

11:15 p.m.

Una mesa y tres sillas. Frente a la mesa está sentado él, un hombre? Fuma y echa la ceniza en una lata de bebida, tiene puesta una camisa de rayas rojas, pantalón azul y zapatos verdes, pero no se ha afeitado, porque no le es posible afeitarse, hace parte de su diseño visual facial, mira la foto de la nevera, una mujer que le resulta atractiva, riéndose, feliz, de qué? De haber publicado algo políticamente incorrecto? Y él quizás allí también, aunque sólo le es visible la mitad, le besa la mano.

- No creo haberle tomado la mano nunca.

11:20 p.m.

La veo sin mirarla, tras el espejo, imagino que nunca le han dado delirios de estar con alguien más joven.

- ¿Le puedo acompañar?

Parece decir él después de caminar hacia ella, con su andar liviano, sobándose la entrepierna con su amplia mano abierta.

- ¿Juega de manera íntima con frecuencia?

Me inquieta saber más sobre las mujeres, su geografía, su territorio, todo su mundo por explorar.

- Si

- Todos los días.

Varias veces.

- Y tú?

- Y máximo ¿cuántas?

- Tres, cuatro o cinco

No recuerdo

La masturbación es el sexo más seguro que existe. Las leyes de la física y la biología no se detienen solo porque alguien se está masturbando. Todos los hombres se masturban a su propia manera. Los hombres que se masturban más lo hacen porque tienen niveles altos de hormonas sexuales.

- Usted me atrae.

Una fuerza superior, deseo y poder,

me retienen aquí…

El no contesta a la última pregunta de ella, su cuerpo se queda inmóvil, sólo mueve los ojos en círculo, se oyen chispas eléctricas detonar en su interior, respira agitado.

IMPLOSION.

11:45 p.m.

Admito con orgullo que nunca he tenido pensamientos suicidas, creo que las ganas de conocimiento hacen que sea imposible para mí pensar en la posibilidad de acabar mi vida por mi propia mano, no toleraría la idea de morir por mi cuenta antes de que todos los intraterrenos que como yo habitamos encarnados en humanos este lugar, salgan de su estado de ensoñación y recobremos la conciencia galáctica que el encarnamiento nos borró de la memoria.

- Con seguridad y convicción de que soy lo que soy.

- No hay por qué aparentar para agradar.

11:46 p.m.

El eco de las palabras de él, restriegan mi piel.

Daba la impresión de haberse ido dentro de una burbuja

- Señalé una estrella. (pausa)

- Las miradas se elevaron,

Pestañeé, mordí con violencia mis labios… (pausa)

- Entre gemidos y resplandores,

no deje rastro de mí. (pausa)

11:50 p.m.

No me perdonaría perderme el día en que los cielos se poblen de naves por depresiones humanas del tercer mundo, se repetía él como leif motiv.

12:00 a.m.

El, un ser intraterreno que ha estado tratando de estar fuera del sistema, pero que, como todo, sucumbe a lo que el mercado impone –sexo, drogas, rockandroll-, y le resta categoría entre los colegas provenientes de otras galaxias, pero es parte de lo que es, por impresentable que esto sea es su realidad, es parte de una generación de no humanos que se mimetizan y adoptan conductas de humanos, pero humanos que sienten que su realidad no es lo suficientemente asombrosa o excitante, que no se conforman con lo rudimentariamente cotidiano y que por tanto van en la constante búsqueda de nuevas sensaciones que no vienen pre reseteadas en el cuerpo que habitan.

- El cuerpo de ella es un libro milenario en el que pueden ser leídas las inscripciones del multiverso.

- Derramo un néctar viscoso que me hace olvidar las coordenadas de espacio y de tiempo.

- Mientras tanto, un fuego manso evapora mi aliento de la tez de ella y una espesa bruma borra el reflejo de ella de mis ojos.

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