A cualquier persona común y corriente le puede parecer una terrible estupidez que alguien se tatúe en su cuerpo la simple palabra RESPIRAR y más en un idioma que no es el suyo. Se deben preguntar a qué se debe, porque claro, no encuentran una razón lógica por la cual alguien impregne en su piel de por vida un verbo, ¿Moda? ¿Intento de personalidad? ¿Falta de ideas? Y aún así, no encontrarían la respuesta, mucho menos el motivo, y se encerrarían en una simple conclusión de pensar que es solo una estupidez adolescente.

Pero ahora, si me preguntan a mí, tiene mucho más valor que eso. Si me preguntan a mí ¿Por qué te tatúas eso? Les respondería: porque por suerte vos nunca necesitaste hacer fuerza para respirar, nunca te dolió el pecho, ni te mareaste, ni te agarraron ataques de pánico, porque el aire no te llegaba al cerebro ni a los pulmones de forma adecuada, tampoco rompiste en llanto de desesperacion ni tuviste que visitar a medico tras médico por esto.

A veces las simples cosas que parecen tan absurdas, aplicadas a una situación no lo son. Cada persona tiene experiencias, cada una de ellas te dejan algo, y existen personas como yo, que usan su cuerpo como libro de recuerdos, para nunca olvidar lo vivido, y ojalá, alguna vez, superado.

Y debo admitir, que después de esta confesión, puedo respirar un poquito mejor, al menos por un rato.

BREATHE.