Ojalá Dios tenga piedad

“Fragmento del diario del Fraile Rodrigo Fernàndez, 1522”

(Relato ficticio)

Llegamos tan sólo hace dos meses a estas tierras y ya estoy arrepintiéndome. Arrepintiéndome de no haber respetado una cultura por haberme fiado del criterio de personas que aseguraban que ésta no existía, porque les convenía. De haber invadido tan agresiva y violentamente un lugar en dónde pudimos haber llegado a un acuerdo con sus habitantes, ya que a pesar de que estos hablen otra lengua totalmente distinta, ya hay intérpretes que nos comunican a ambas culturas y que aseguran que, aunque no compartamos las mismas creencias en cuanto a religión y no tengamos las mismas tradiciones, estas son personas con tanto sentido común como nosotros, sino es que más. Me arrepiento de esto y muchas cosas, pero lo que más me duele es saber que aparentamos ser algo con lo que los humanos nunca nos podremos comparar. Hemos tratado de interpretar un rol fuera de nuestro alcance al llegar y arrebatar a estas personas sus tierras y su libertad. Me dan ganas de acabar con mi vida al darme cuenta que todos este tiempo hemos jugado a ser Dios.

Decidimos quien vive y quien muere. Hemos tomado todas las riquezas que hemos querido para enriquecernos como si nos perteneciera por derecho divino. Hemos convertido a objetos, animales y personas en mercancìa e inversión como si tuviéramos el poder de hacerlo. La soberbia es la ley, el materialismo nuestra nueva ideología y la indiferencia nuestra religión.

Siempre he pensado que el creador nos ha intentado enseñar querernos los unos a los otros como nos queremos a nosotros mismos. A respetarnos para que de ese respeto nazca una confianza inquebrantable y así podamos vivir en paz. Que la igualdad no debería ser algo por lo que se luchara, sino algo que ni se debería dudar en ningún momento. Y gracias a mis investigaciones de la religión de los nativos, he descubierto que lo que ellos buscan es exactamente lo mismo solo que la portada del libro y los nombres en éste son diferentes. Esa es la única diferencia. Los conceptos son los mismos, las ideas son las mismas, hasta el mensaje es el mismo. Los dioses y la creación del mundo no concuerdan, pero naturalmente estas personas tienen el mismo derecho que nosotros para tener opinión propia.

“La guerra es ocupación de bestias que de hombres” -Juan Luis Vives, filósofo español

Nos jactamos de ellos por ser ignorantes y parecer salvajes, pero una persona salvaje no es la que resuelve los problemas de la forma más fácil y primitiva que se le presenta? Un ignorante no es quién habla de cosas que no comprende y toma decisiones en base a suposiciones suyas, en base a cosas que no sabe con certeza?

De verdad espero que Dios tenga misericordia con nosotros cuando llegue nuestra hora, porque nos dio 10 simples reglas a seguir, y hasta ahora las hemos quebrantado todas. 10 reglas, las cuales que de haberlas seguido, quién sabe en dónde estaríamos hoy. ¿Obtendríamos más ganancias? ¿Igual seríamos el lugar más rico del Viejo Continente? ¿Seríamos tan grandes y poderosos como somos ahora? Eso no lo sé, pero de lo que estoy completamente seguro es que tendríamos no un esclavo en este continente, sino algo mucho más importante. Algo más valioso que cualquier riqueza que podamos extraer este lugar. Algo de lo que ningún otro reino puede presumir; un aliado.

Espero que Dios no solo tenga misericordia con nosotros por haber cometido este grave error a la hora de juzgarnos, sino también que les de la oportunidad a nuestros descendientes de corregir lo que hemos arruinado. De arreglar esta relación prácticamente inexistente entre conquistadores y conquistados. De mejorarla para que en este lugar de clima cálido se cree una comunidad fuerte y unida en dónde no se discrimine a nadie por ninguna razón. De verdad le ruego a Dios que les brinde la oportunidad de limpiar el nombre de España.