El velo de colores

Y es cuando me cayó el veinte. Porfin entendí que se siente no enterarse de nada. Vivir en un mundo envuelto por un velo rosa; se compra barato, es eterno y no se necesita lavar, ni ciudar. 
Mirar a México como el país donde nací, mirar a México con esas playas hermosas que todos hablan, mirar a México con esa comida que todos conocen, burritos dicen. Negando la inseguridad, negando lo corrupto que es el gobierno, negando que Mataron a 43 estudiantes y Han matado a miles más. Asegurando a mis amigos que nada les pasará si van.
Extendí ese velo rosa en el que estoy envuelta, sin arrugas para no ver, para no sentir, para no sentir ese dolor que siento al saber que si, si hay corrupción, si, si Matan y Siguen matando estudiantes, esos que levantan el velo y pelean por un velo transparente. 
Traté de desconectarme de esas noticias que atacan, que duelen, de esa lucha que cansa pero que da fuerza y esperanza.
Fue cuando me di cuenta que uno decide qué velo le ponemos al mundo, para mi es uno lleno de colores, donde todo cabe y donde todo es. Ese negro que visten las madres en luto, ese rojo que invade las calles de sangre y corrupción, ese bello azul que ondea en es mar del caribe,esa mirada rosa donde la felicidad invade, ese verde que marca la fuerza de los árboles. Ese arcoiris en el que estamos envueltos, donde nunca firmamos que queríamos ser parte, pero ahora estamos aquí, reconozcamos el arcoiris y tomemos ese velo en nuestras manos, doblémoslo, extendámoslo, mirémoslo, critiquémoslo, lloremos con él, ríamos con él, vivamos con él.