Rutina
S
183

Nos atrapa y nos consume hasta que llega el día en el que al poder escapar de ella no tenemos nada que hacer. Perdimos completamente la capacidad de autosatisfacernos por estar ocupados siendo lo que otros creen que debemos ser, y es en ese momento donde deseamos regresar a ella, a ese circulo vicioso que nos mantiene lo suficietemente ocupados para no pensar en que no somos nada más que pequeñas fichas en un tablero movido por manos desconocidas.

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