EL PRIMITIVO SISTEMA POLICIAL DEL PERÚ

Pues si, tal y como se lee en el título el Perú, mi amado país, es un completo y total cavernícola cuando se trata de su sistema policial y de la seguridad que la constitución y el estado le obligan a brindar y, como todo ciudadano de a pie habrá podido constatar, no cumple con las expectativas de una ciudad, de un país que se encuentra sumido en la delincuencia dentro de sus diferentes modalidades. Y es que es tan normal abrir los ojos cada mañana, encender la televisión; y encontrarse con que a fulano tal lo descuartizaron abandonando sus restos en 3 distintos puntos de la capital, o qué a sultana tal la mataron de 17 puñaladas por que su marido presumía una infidelidad, que cierta pollería o restaurante fue asaltado por 5 delincuentes fuertemente armados y en su camino asesinaron a balazos a un policía que con actitud gallarda y suicida intentó repeler el asalto, y todo esto para llevarse unos miseros setecientos soles, o mil, o dos mil. La cantidad que fuere, sin embargo nada justifica sumir en la más honda de las penas a una familia o dos, que nada tuvieron que ver y a las que la incapacidad del sistema policial le debe una gran e inmensa disculpa, por el simple hecho de no cumplir con la labor que es inherente a su institución.

Pero analizando más a fondo el problema, si hay delincuencia, es por la ausencia de la autoridad, y la ausencia de la autoridad se causa por la ausencia de policías en las calles. Voy a citar textualmente las palabras de un General de la Policía Nacional, cuyo nombre por ética no pienso mencionar, y que escuché hace unos días por la televisión cuando se le cuestionaba el por qué del avance delincuencial en Lima y la falta de presencia policial para repeler esta situación.

“No nos damos abasto, actualmente en Lima por cada policía hay 100 habitantes, estamos a la espera de un nuevo contingente que entrará a las calles a combatir la delincuencia y tenemos la férrea esperanza de que así lograran”

Desde mi humilde punto de vista, si no hay policías es por el simple hecho de que hoy en día no conviene serlo, en cierto sentido se arriesga más de lo que se gana, y aunque el civismo y el amor hacia la patria se encuentran sumidos en esta premisa, hoy por hoy el peruano es más egoísta que hace 30 años atrás, y no lo culpo.

Me canso de leer en los periódicos titulares como este:

“Suboficial queda ciego y otro discapacitado por
al estallar granada dejada en local de próspero
empresario”
Fuente señala que habría sido plantada por extorcionadores como respuesta a la negativa del dueño a pagar cupos para no atentar contra su negocio.

Ahora, ¿Qué pasó después con estos valientes policías? La respuesta es nada, la institución que los acogió como miembros de una familia, les dio la espalda, ni si quiera se dignaron a correr con los gastos médicos, siendo esto lo mínimo que debieron hacer en respuesta a tan trágico acontecimiento, y es que el futuro de estos dos señores es poco alentador, obviamente se les dará de baja y no podrán re incorporarse al cuerpo policial, les quedará una vida llena de recuerdos y de sueños truncos. Días después del lamentable accidente, ambos miembros aparecieron en una nota periodística de un noticiero matutino reclamando sus derechos ante la discapacidad que les fue causada durante el cumplimiento de sus labores, yo no hice más que sentirme indignado y lleno vergüenza ajena ante esta situación, ¿Dónde están los altos mandos policiales que figuretean cada vez que se desarticula una banda de marcas o cada vez que se incauta un cargamento importante de droga?. No están, nadie salió a dar la cara y a explicar lo que la institución policial haría para apoyar a estos efectivos victimas de la fatalidad, a este tipo de gente solo les gusta aparecer para dar buenas noticias y llenarse de pompas, y cuando sucede algo malo, no tan pintoresco, solo se muestran cuando se les va a buscar y hablan por compromiso, es verdaderamente lamentable.

Volviendo a la causas de por qué un joven descarta la idea de servir a su patria y no vestir el uniforme policial, en este hermoso país, como en muchos otros, de Sudamérica existen 2 clases o policías, la plana mayor, la cual la integran los Oficiales, y la plana menor la cual se compone por Sub Oficiales, a mi modo de ver las cosas esto es algo ridículo y discriminatorio, al menos por la forma en la que se gestiona aquí, y no sé por qué el afán de dividir las fuerzas entre jefe y subordinado por el simple hecho de que el primero tuvo una mayor solvencia económica lo que le permitió postular a la escuela de oficiales y pagar la garantía que se exige y el segundo, de menor solvencia, tuvo que resignarse a la escuela de Sub Oficiales teniendo muchas veces mejores y más capacidad intelectual que sus “superiores”. Sinceramente me asquea recordar que, en este país, el que más plata tiene es el que más avanza, deberían quitar de una vez el aspecto monetario de esta cuestión, por lo menos evaluar de igual forma a un joven de familia pudiente, como a uno de familia humilde, quien mejor rinda que sea oficial y el otro se subordine a este por su falta de capacidad y no por su falta de recursos. Si es que el estado y la institución tienen tanta necesidad de seguir separando al Jefe del lacayo, por que en el fondo, eso es lo que hace y logra creces este sistema, discriminar al más pobre.

Pienso yo que por este motivo hay cada vez menos ingresantes a esta escuela, en consecuencia, hay menos policías en las calles y esto se traduce en más delincuencia, y lo peor es que después se quejan y culpan a la falta de civismo de los muchachos de hoy en día y peor aún se quejan de la corrupción dentro de la policía, siendo los Suboficiales los que en mayoría incurren en este tipo de actos, pero siendo realistas, con el sueldo que se les paga, creo que cualquiera buscaría un ingreso extra, esto no quiere decir que los esté justificando ni nada por el estilo, pero son personas y seres humanos llenos de necesidad como cualquier otro.

Si tengo que igualar este sistema ridículo a uno completamente inverso y efectivo, podría nombrar a la policía de los Estados Unidos de Norte América, y si, cualquiera puede decir: “Pero ellos son los gringos, son del primer mundo, son una potencia, etc” e infinidad de motivos, pero en síntesis, funciona. Por lo que sé, allá no existe esta absurda diferencia, allá el que llega más alto es el más capaz, el que más sabe, el más inteligente, y este subordina a los otros que se quedaron atrás y no son tan buenos o hábiles, sin dejar de tener la misma nomenclatura de “Oficial”.

Pero bueno, como se ha dicho un millón de veces atrás, son estos detalles los que separan al capaz y efectivo del ineficiente e improductivo. Solo queda esperar y rezar por que llegué a existir algún cambio en el futuro, y ojalá sea un futuro cercano, por que así como vamos de delincuencia no me sorprendería encender mañana el televisor y enterarme de que asaltaron al presidente.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.