Padres involucrados desde el nacimiento — el inicio que tu familia merece

El domingo 21 de Febrero nacieron mis gemelas — Paulina y Balbina — y me tomaré unas semanas para estar con ellas y con mi esposa en estos primeras noches de sueño escaso. Dejar la empresa — por el número de días que sea — no es algo que tome a la ligera. Más de una persona con la que les he compartido esta decisión ha expresado desacuerdo, pues no es muy común en nuestro país que un papá se tome días por el nacimiento de algún hijo — aún y cuando, por ley, tienen derecho a cinco días hábiles. Muchos en México comparten el punto de vista que el papá no tiene porqué tomarse tiempo para estar en casa después del nacimiento de un hijo.

Si algo he aprendido en Advenio y Kinedu es que lo que realmente necesitan los niños para un sano desarrollo en sus primeros años son interacciones de calidad con los adultos en su vida — juegos, lecturas, rimas… todo con cariño. Por esta sencilla razón les quiero compartir, y tratar de convencer, que es necesario crear políticas que ayuden a que los papás (hombres) estén con su familia lo más que puedan en esos primeros meses, por tres razones: por el bien del niño, por el bien de la familia, y por el bien de su vida laboral.

Lo primero, y lo más importante: los primeros mil días forman la base para el desarrollo de un niño, y ésta se forma en base a interacciones constantes y cálidas. Como papás, queremos siempre lo mejor para los niños: que crezcan felices, capaces, y emocionalmente estables. La ciencia nos indica que la base para todo esto — sea sólida o débil — se forma de acuerdo a las experiencias e interacciones con papá y mamá durante los primeros meses de vida. En cuanto al rol del padre, incontables estudios han demostrado que los niños que tienen papás — recalco, varones — más involucrados tienen mejor desempeño cognitivo, mejores notas académicas, y hasta mejores IQ’s (Gottfried 1988). El impacto socioemocional es aún mayor: estos mismos niños también son más curiosos, sociales, abiertos a nuevas cosas, y tolerantes ante el estrés, la frustración, y la adversidad (Dubowits 2001; Zimmerman 1995). También se ha comprobado que los niños y niñas en edad de preescolar que gozan de buenas relaciones con sus padres tienen menos problemas de comportamiento. ¿Y cómo le hacemos para que un papá esté más involucrado? Se ha demostrado que un papá que se involucra desde el nacimiento de sus hijos, tiende a continuar involucrado durante el resto de la vida.

Adicionalmente, un papá involucrado promueve el bienestar de la mujer. Por una parte, se ha demostrado que este involucramiento promueve que la madre sea más paciente, flexible, y sensible a las necesidades de su bebé (Belsky, 1981; Cowan & Cowan, 1987; Feiring & Lewis,1978). Le cargamos muchísimo a la mamá, empezando por todo el embarazo. Cambia el cuerpo, sufren de ataques hormonales, cargan con kilos por meses de más… en fin. Pero eso es sólo el principio: en nuestra sociedad moderna, la mujer está tomando un rol productivo económicamente. Aunque tomamos medidas laborales para ayudarle, le seguimos exigiendo que tome doble carga: el hogar y la oficina. Seguimos ignorando la mejor manera de ayudar a la mujer: permitir a los hombres tomar un rol activo en su casa. La entrada de la mujer al mundo laboral implica un balance y reajuste de los roles no sólo en la oficina, también en la casa. Si a la mujer se le asigna más carga y no se le da el apoyo necesario, afecta negativamente sus desempeño como madre y como empleada. En algunos casos, hasta puede llevar a la depresión. Al parecer hay un antídoto: un papá activo en la casa durante las primeras semanas del bebé disminuye muchísimo los índices de depresión post-parto. Necesitamos apoyar a los hombres en su rol de papá involucrado al mismo tiempo que a las mujeres en su rol de madre y profesionista, pues sólo así podremos permitirle a la mamá encontrar su balance en esta nueva economía.

Las empresas también se benefician de la tendencia de papá activo y mamá profesionista. En empresas donde se incentiva que el papá se involucre en el hogar, se notan efectos en el rol de las mujeres. Por ejemplo, las mujeres regresan a trabajar más pronto, hay más equidad de pago entre géneros, y los papás se vuelven más productivos. Lo que es un hecho es que un papá involucrado suele tener más movilidad ocupacional dentro de la misma empresa, así como suele ser más exitoso y productivo para la sociedad (Snarey, 1993, etc). En otros estudios, se ha demostrado que la paternidad activa es un resguardo contra el estrés laboral (Burnett, et al; 1992b). Un empleado productivo, exitoso, dispuesto a tomar nuevos retos y crecer, seguro es de beneficio para las empresas. Además, como lo hemos visto en Advenio, este tipo de beneficios intangibles — como lo es el apoyo a los padres — crea una fidelidad con la empresa difícil de igualar con otros beneficios monetarios. Las empresas deben de ser las primeras que impulsan el bienestar y balance no sólo de las madres, sino del padre. Al solo darle flexibilidad a la mamá, perjudican a la madre en casa y al padre en la oficina.

Por todo lo anterior, en muchos países desarrollados del mundo se da a los papás espacios y tiempos para convivir con sus hijos — desde permisos de paternidad, jardines infantiles “in-house”, y hasta flex-time. En algunos casos hasta se ha dado de más y se ha echado para atrás (Noruega recortó el beneficio de 14 a 10 semanas). El punto no es dar permiso de paternidad de días, semanas o meses, y después exigir horarios largos; sino ayudar a los papás permanecer activos en su familia, impulsando el desarrollo de sus bebés, apoyando a las madres, y recibiendo ese respiro emocional para ser un empleado y ciudadano productivo. Para eso hemos creado Advenio y Kinedu — en ambos casos, le ayudamos a los papás y mamás a tomar un rol activo en el desarrollo de sus hijos. Especialmente en nuestros centros de educación y cuidado, involucramos a los padres hasta en el más mínimo detalle.

Si hablamos de generar un balance para las mujeres, que son el nuevo bono demográfico mundial (se dice que la entrada de mujeres a la fuerza laboral implica un incremento de 1% por año del PIB por 20 años), estaremos tirando todos los esfuerzos por la borda si no reconocemos que eso implica un ajuste de las funciones en casa. Y lo más importante de todo es que si no lo hacemos, no serán las empresas, los papás, o las mamás los más perjudicados — serán los niños, pues les faltará eso que es más importante para su desarrollo — tiempo de calidad con sus padres. Pasen más tiempo con sus hijos. Cambien pañales, léanle a sus bebés desde la cuna, jueguen con ellos, y disfruten cada paso. No vuelven esos momentos — ya les contaré cómo me va con dos

Conoce más de Advenio en www.advenio.mx y Kinedu en www.kinedu.com

Por si quieren leer mas:

1) Effects of Father Involvement: Updated Research and Summary of Evidence; Allen, Daly; http://www.fira.ca/cms/documents/29/Effects_of_Father_Involvement.pdf

2) Why Mark Zuckerberg’s Paternity Leave is Beneficial for all working dads — and moms — http://www.vogue.com/13385201/mark-zuckerberg-paternity-leave/

3) Parental Leave is not just about parents — Why it makes a difference in our kid’s health — http://www.parents.com/parents-magazine/parents-perspective/parental-leave-isnt-just-about-parents-why-it-makes-a/

4) How Mark Zuckerberg’s leave affects the rest of us — http://www.latimes.com/business/la-fi-on-leadership-zuckerberg-20151206-story.html

5) Center on the Developing Child — http://developingchild.harvard.edu/

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