Breve Historia de un inmigrante
Esperó por diez días la oportunidad de cruzar al otro lado. Anhelante, se asomaba por la única ventana de la habitación donde el pollero lo tenía encerrado junto con otros inmigrantes. Observaba la puesta del sol. La oportunidad por fin. Los pasaron a todos por debajo de una malla. Al otro lado, el cruento desierto los recibió con el frío que calaba los huesos. Amaneciendo, el calor abrazador y más adelante los minuteman los esperaban. No hay pies más rápidos que una bala y lo último que vio fueron las montañas del lado mexicano, el lado al que nunca habría de regresar.