21 de Octubre del 2015… Toma eso Mcfly

Hoy es 21 de Octubre del 2015, quizá no sea tan significativa la fecha pero el día de hoy el futuro llegó, el futuro nos alcanzó, a lo que me refiero es que se cumplieron los tiempos, Marty Mcfly, viajó en 1986 al día de hoy, para ayudar, para arreglar, para mejorar su vida.

Esa fantasía que nos sigue y creo que todos hemos tenido en alguna ocasión, pues tomamos decisiones todos los días, tu y yo sabemos que lo más complicado de vivir radica precisamente en esa toma de decisiones que pueden hacer que nuestra vida sea como la pensamos o totalmente diferente.

En 1986, yo solo tenía 9 años, casualmente la edad que tiene Luis Odín el día de hoy y las decisiones que tomaba, solo me trascendían a mí y las consecuencias solo se podían reflejar en un regaño o en un castigo como no salir a jugar o no poder ver la televisión.

Yo tuve mucha fortuna, tuve la suerte de encontrar a alguien en esta vida que me ayudo, casi siempre a decidir, a tomar el camino correcto, que cada vez que hablaba conmigo me hacia reflexionar, me hacia pensar a donde debía de continuar.

Siempre me hablaba de consecuencias, me hablaba de ejemplos, de constancia, de trabajo, de no rendirse, predicaba con el ejemplo.

No hablo de una vida perfecta, ni de la rectitud hecha persona, estoy simplemente hablando de la realidad, de cómo alguien puede hacerte reflexionar sobre las cosas que se hacen en el día a día.

Hoy 21 de Octubre del 2015, el futuro nos alcanzó y no tenemos tablas voladoras, ni una versión de “Tiburón 19”, los carros aún no pueden volar y mucho menos existe la “Perfect Pepsi” ( pues lo mejor aún es la Coca Cola).

De lo que si puedo hablar el día de hoy, es de las decisiones tomadas, de las cosas que debemos hacer y de cómo pasaron casi 30 años y la vida continúa.

Hace unos meses, me pasaron la estafeta, me dieron la responsabilidad, el destino me asignó, la misión de guiar a alguien más, me puso en la posición de aconsejar, de aleccionar, de mostrar las opciones a alguien más.

Y quiero decirte que tengo mucho miedo, que no estoy seguro, de que lo que vaya a aconsejar sea verdaderamente lo correcto, de que mis palabras lleguen a tener la sabiduría que tenían las que a mi me dijeron, tengo una incertidumbre enorme sobre los caminos que debo tomar, sobre las frases que quiero que “él” recuerde y sobre todo temo que mis acciones vayan a repercutir tanto en su vida que no pueda ser tan feliz como lo fui yo.

Quisiera tener un Delorean, ir a 30 años más adelante y mirarlo, ver lo que sucedió, en lo que se convirtió y arreglar sus problemas, o mejor aún saber a ciencia cierta en que me equivoque y el día de hoy cambiar para su bien.

Por que el estándar es muy alto, por que las cosas que aprendí dejaron tatuados en mi los momentos más gratos y casi siempre los mejores consejos.

Así que no importa lo que paso hace 30 años, pues eso me llevo a lo que el soy el día de hoy, no podré viajar 30 años en el futuro, pero si puedo vivir el día de hoy, con todas las ganas, con todo el amor, con toda la pasión que un padre puede sentir por sus hijos.

Ayer caminando por la calle, le dije: — Hijo, todo lo que hago en esta vida, es sencillamente por ti y por tu hermana — Y no importa que el futuro, nos alcance, mientras estemos juntos y podamos hablar de cualquier tema estamos preparados.

Toma Eso! Mcfly…jajaja

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.