Chicago

Los musicales tienen su encanto… Ponerle coreografía y música a la realidad ayuda a distanciarse de los hechos como crónica y nos obliga a pensar en un nivel más abstracto. Y si a eso se le agrega la magia del cine, podemos pasar una hora y fracción sumergidos en un arte complejo, pero extremadamente placentero.

Chicago, un filme de Rob Marshall, de 2002, es una película que entra en esta categoría, basada en el musical del mismo nombre, cuyo libro fue escrito por los talentosos Bob Fosse (Cabaret y All That Jazz) y Fred Ebb (música), es una verdadera obra maestra en este género. Con un humor picante, sobre el ambiente criminal de esta ciudad en los años de la prohibición y el auge del jazz, con escenas bien logradas, impecable ambientación y manejo del color y la iluminación, logrando además un excelente ensamble entre lo «real» (una ficción) y la coreografía (la ficción detrás de la ficción, satirizada mediante danza, coreografía y música). Actuaciones excepcionales de Gere, Zellweger, Zeta-Jones, Reilly y Baranski. Un verdadero deleite para los sentidos…