¿Tengo que saber programar para ser periodista?

Como en muchas otras profesiones, no necesitas escribir código pero sí es aconsejable saber ‘pensar en código’

La periodista Bárbara Celis, gran reportera y realizadora, me preguntó hace unos días las razones por las que un periodista tendría que aprender programación. Pregunta a la cual respondí sin dudarlo que no es en absoluto necesario saber Java, Phyton o Ruby para ser un buen reportero, ni siquiera en la más digital de las redacciones. Lo que sí es recomendable, en esta como en muchas otras profesiones, es saber “pensar en código”.

Pensar en código no es más que entender cómo funcionan las plataformas que utilizas a diario para publicar y distribuir los contenidos que generas, de manera que puedas sacarle el máximo provecho. Es conocer unos principios básicos que te permitan dialogar de manera más eficiente con el equipo técnico (desarrolladores, diseñadores, expertos en SEO, analistas de audiencia…) Pensar como piensan las máquinas, conocer las estructuras, formatos y procesos del gestor de contenidos de tu medio te permitirá ahorrar un tiempo precioso y ahorrárselo a tus compañeros del equipo técnico. Más importante aún: te permitirá idear propuestas innovadoras y ponerlas en práctica trabajando mano a mano con quienes sí saben cómo escribir Java, CSS o HTML5. Y divertirte haciéndolo en lugar de frustrarte proponiendo cosas inservibles o demasiado costosas como para que esté justificada la inversión de tiempo y recursos necesarios para desarrollarlas.

Uno de los errores más comunes de los llamados periodistas tradicionales cuando damos el salto a la edición digital es pensar que en Internet todo es rápido y facilísimo. Y que si los técnicos no hacen lo que les pedimos es, sencillamente, porque no les apetece. Dado que podemos escribir una noticia y publicarla de manera instantánea solo con clicar un botón, pretendemos que el equipo técnico diseñe y desarrolle coberturas especiales con todo tipo de funcionalidades multimedia en apenas unas horas. ¿No era instantáneo esto de Internet? ¿Por qué no puedo dibujar con rotulador rojo en la pantalla el Especial de la Liga, darle a F5 y que funcione?

Este es uno de los motivos de conflicto más comunes en las redacciones integradas, que a menudo no son más que redacciones en pleno proceso de desintegración por la fricción constante entre equipos formados por excelentes profesionales que, sencillamente, carecen de una piedra roseta que les permita comunicarse de manera efectiva. Los periodistas distinguimos sin dificultad lo que es un reportero de sucesos, un cronista parlamentario, un crítico literario, un corrector y un redactor jefe, a pesar de que todos usan el texto escrito como herramienta. Tampoco tenemos problemas en diferenciar a un plumilla de un infógrafo, un fotógrafo o un maquetador (de ediciones impresas). Sin embargo tenemos serias dificultades para distinguir a un programador de un maquetador HTML y nos permitimos el lujo de pedir al experto en SEO que nos configure la cuenta de correo.

Pensar en código es, entre otras cosas, saber que “los de Internet” tienen especialidades y labores muy diferenciadas. Y aprender que para que puedan hacer bien su trabajo es crítico planificar con tiempo las coberturas especiales. Para que los ‘minuto a minuto’ sean realmente espectaculares una vez llegado el momento es preciso haber planificado todo milimétricamente. Tienes que tener muy claro con semanas (o meses) de antelación qué tipo de contenido y narrativas utilizarás, qué formatos, qué elementos gráficos y/o multimedia, cómo llegarán a la plataforma (¿móvil? ¿redes sociales?…), cómo se distribuirá y compartirá ese contenido… Con todos esos elementos tienes que definir la cobertura especial, diseñarla y hacer los desarrollos necesarios: ¿habrá mapas? ¿gráficos? ¿cómo se alimentarán? ¿cómo se verán en la web? ¿y en los equipos móviles? ¿cuál debe ser la URL? ¿cuáles las etiquetas?… Y esto aplica a todas y cada unas de las coberturas especiales: desde unas elecciones a las Olimpiadas, pasando por los Premios Goya o la Lotería de Navidad.

Pensar en código es saber prever y planificar esas coberturas entendiendo las herramientas y formatos que tienes a tu disposición, de manera que el trabajo de los equipos multidisciplinares sea muchísimo más rápido y eficaz. Es saber que si tu medio trabaja con un sistema de etiquetas (tags) puedes generar un feed RSS que distribuya automáticamente contenidos específicos sobre una etiqueta específica (por ejemplo: ‘Fernando Alonso’ o ‘elecciones 20D’), de manera que sea accesible en otros sitios y plataformas (lectores de RSS, widgets, etcétera). Pensar en código es darte cuenta de que todo lo que tu medio publique sobre una cobertura especial puede llegar a muchísimas más personas si te acercas a los pantallas negras unos días antes y propones crear un widget que otros puedan incrustar en su propia página web o blog. Es saber que cambiar la URL del Especial Lotería de Navidad no es buena idea para su posicionamiento en Google. Que el análisis cualitativo de lo que tu audiencia lee y comparte (social shares, influencers, share of voice, time spent, recurrencia, etc) es mucho más valioso que el cuantitativo. Y que quizás sí es posible improvisar en unas horas una cobertura especial si tienes los reflejos y la capacidad suficientes para reconvertir otro cambiándole el diseño y aprovechando buena parte de su estructura.

¿Hay periodistas programadores? Los hay desde hace tiempo. Y algunos medios han empezado a exigir conocimientos de programación en departamentos como el de infografía. Como también los hay que incluyen entre sus requerimientos que tengas audience empathy (empatía con la audiencia), que tengas nociones de periodismo de datos o que sepas de corrido qué significan las siglas CPM, CPC y CPA. La tendencia probablemente irá a más, pero incluso para un periodista programador lo esencial seguirá siendo el periodismo y la programación será solo una herramienta más con la que trabajar. De la misma manera que trabajamos con textos, fotografías, vídeos o bases de datos.

Bárbara, como muchos otros periodistas, piensa en código desde hace años. Aunque puede que no sea plenamente consciente de ello. Además tiene un don especial para contar las historias que realmente importan a la gente, y para hacerlo de manera brillante. Lo que viene a ser tener olfato periodístico y una poderosa narrativa. Dos habilidades que, esas sí, que siempre fueron y serán imprescindibles para ser un buen periodista.


Originally published at medium.com on December 31, 2015.