Diferentes y divertidos. Cuento breve para la diversidad

Mónica Blasco
Feb 25, 2017 · 2 min read

Paula y Jordi volvían del colegio andando con su madre. Jordi estaba algo preocupado, en su clase habían llamado raro a un compañero y se habían reído de él. Jordi no se había reído pero tampoco le había defendido. Se había quedado en el patio pensando si ser raro era bueno o malo, nunca se lo había preguntado.

-Mamá, ¿ser raro es malo?- se decidió a preguntar Jordi.

-¿Qué significa ser raro?- preguntó su madre a modo de respuesta.

Paula, que se había dado cuenta de que Jordi había salido serio del colegio, quiso unirse a la conversación para ayudar a su hermano.

-Ser diferente- contestó Paula.

-Muy bien Paula. A veces llaman raras a las personas diferentes cuando quieren hacerles daño. ¿Vosotros creéis que ser diferente es malo?

Paula y Jordi se miraron sin saber qué decir. Como no respondían, su madre explicó:

-Imaginaos por un momento un mundo en el que todos fuéramos iguales.

Y de repente, como por arte de magia, Paula y Jordi se dieron cuenta de que las calles por las que andaban y las personas que se encontraban se volvieron iguales.

Todos vestían igual, todos decían siempre la misma frase, solo se podía ver un color porque no había ninguno diferente y no existía nada más que un juego, ningún niño jugaba a algún juego inventado por él mismo. ¡Eso sí que era raro!

En todos los menús de los restaurantes por los que pasaban tenían el mismo plato y por las ventanas se veía el mismo capítulo de dibujos en la televisión. ¡Hasta en la radio sonaba todo el rato la misma canción!

Paula y Jordi miraron a su madre muy sorprendidos, no se podían creer lo que estaban viendo.

-¿Os gustaría vivir en este mundo?- preguntó la madre de los dos hermanos.

-¡No!- dijeron al unísono.

-¡Es aburridísimo!- admitió Paula preocupada.

-¿Vosotros sois iguales y aburridos o diferentes y divertidos?

Paula y Jordi no se lo pensaron ni un momento.

-¡Somos divertidos! ¡Somos diferentes!

Y es que la madre de Paula y Jordi guardaba un secreto especial. A veces, solo cuando era estrictamente necesario, dejaba ver sus poderes mágicos. Era una madre diferente ¡y muy divertida!

Mónica Blasco

Written by

Psicóloga de formación y por motivación. Escribiendo uno mis dos pasiones, psicología y cuentos. Empecinada en sacar el niño que todos llevamos dentro.