La vida a través de Whatsapp

Y cómo sobrevivir a ella

Somos el 4to país más adicto a Whatsapp. A mi parecer, esto es consecuencia de lo caros que eran los servicios de telefonía móvil, y la adicción a la prontitud que últimamente estamos viviendo.

¿Qué tantos beneficios aporta a nuestro día a día? No sé, de hecho creo que muy pocos por el excesivo uso que le damos para aspectos que deberían de ser tratados de manera presencial.

Así que repasemos algunas de las “grandes” virtudes de esta plataforma y démosle un toque de realidad.

¿Social?

Hay que aceptarlo, siempre es bueno echar el chal después de la fiesta, criticar a la mal vestida, a quien vomitó por ebri@, etc.

Empieza la pesadilla cuando la app está formulada de tal manera en que puedas ver cuando tus contactos están en línea, última conexión, si recibió, llegó y leyó cada uno de nuestros mensajes. Si eres de esas personas con un toque de obsesión -como yo- no resulta nada saludable cuando esa persona por cualquier razón no contesta.

Ocurre algo inversamente proporcional cuando estás en un grupo. Tu celular vomita notificaciones como sino hubiera mañana. Y cuando tienes tiempo de revisarlo, la mayoría de los mensajes son: jajajajaja, oky, LOL. Todo el mundo se está dando el avión mutuamente

La perla de la corona son los status de cada cuenta con reflexiones en inglés, arameo, chino-mandarín de como ver la vida, ser perfectos, echar veneno, etc. Creo que escribir los estados de ánimos es lo peor que le ha pasado a la humanidad.

¿Herramienta de trabajo?

Somos el país que más trabajamos; Aunado a ello se nos ha impuesto la facultad de estar disponible 24/7 por medio de esta herramienta. Asuntos que no podrán resolverse hasta el día siguiente llenan tu noche de estrés.

Definitivamente alguien debería tener consideración y protocolo de uso de esta plataforma en el trabajo ¿A cuántos de ustedes la empresa les paga el teléfono y los datos? ¿A ustedes les pagan por horas extras? Piénsenlo

Mandamientos

Como un adicto en rehabilitación y con experiencia en el uso de la app que fue lanzada desde el 2009. Me permito hacerles ciertas observaciones que me han hecho elegir otras opciones de mensajería menos invasivas como iMessage o Wire (la cuestión es que poca gente las usa).

  1. Haz un recuerdo de tus últimas anécdotas. Si la mayoría sucedieron por Whatsapp, deberías considerar salir un poco más a conocer gente real.
  2. Si respondes mensajes al mismo tiempo que manejas, comes, caminas o mientras estas frente a otra persona. Considerate un ser muerto en vida que no tiene un poco de respeto por sí mismo, ni por el entorno.
  3. Si decides poner un status ardido para que “alguien” más lo lea. Puedes considerarte un pocos-huevos. Pero bueno, también puedes pagar a un psicólogo para que te lo diga.
  4. Evita a toda costa los grupos con más de 6 personas, son la pesadilla hecha realidad.

En conclusión… whatsapp es para todos, pero no todos son para whatsapp.

.:D:.

MONT

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