El otro mensaje de Paco Ignacio Taibo II

Asumamos que la frase está avalada en el doble sentido mexicano. Finjamos que se dijo en un México que aún no castiga la misoginia. Hagamos como que no se trata de uno de los embajadores culturales del próximo gobierno. Olvidemos todo eso, aunque implique borrar el enojo más inmediato, para concentrarnos en la otra gran verdad, una que tendría que indignarnos aún más que la primera. Esa verdad, que no es la políticamente incorrecta por la que todos están linchando a Paco Ignacio Taibo II, es la naturalidad con la que festeja habérnosla metido doblada. Y aún más, que recalque que a partir de ahora a las cosas habrá que llamarlas por su nombre.

Detrás de la torpeza retórica que lo llevó a ser uno de los primeros trending topics del nuevo gobierno se esconde una verdad que se había mantenido entre despachos y comidas privadas. Nunca antes un funcionario había reconocido con tal apertura el gusto que le genera hacer lo que se le dé la gana. Mira su triunfo como un sometimiento. Asume su llegada como el resultado de haberse cogido a todos y todas las que se le pusieron enfrente. Personas e instituciones. Leyes y acuerdos. Por sus huevos, para decirlo en los términos coloquiales que tanto le gustan.

La expresión no va solo contra las mujeres. Que el componente misógino sea el que más se le cuestiona atiende a las prioridades que como sociedad nos hemos establecido. Pero ese no es sino el agravio literal de otros que no están expresados directamente pero que son igual de dañinos. Y, sobre todo, ilustrativos. Si desde julio a los culeros se les llama culeros y a los ladrones, ladrones, también es cierto que no le falta verdad a Paco Ignacio Taibo II cuando editorializa su llegada apelando al uso del doble sentido mexicano. Cabe pensar, incluso, que esa frase, que hoy se convierte en uno más de los célebres e inesperados regresos a la vida popular mexicana, como el de Verónica Castro o como el de Luis Miguel gracias a Netflix, tiene alcances para ser el sumario perfecto del nuevo gobierno. Uno que actúa por sus huevos. Que no se detiene ante nada. Ni ante los opositores, ni ante la sociedad, ni ante los analistas, ni ante las advertencias, ni ante las críticas. Vaya, que pase lo que pase, la acaba metiendo doblada.

Esa filosofía impera cada que se organiza una nueva consulta. No hay ni regulaciones ni instituciones que los detengan. Se la meten doblada a cuanta instancia quiera interponerse. Esa misma filosofía impera ante cada anuncio que tuerce la interpretación de leyes para poder hacer lo que les venga en gana. Esa misma impera cuando un funcionario entiende que sí o sí asumirá el cargo, sin importar tiempos, procesos y prohibiciones. Esa misma filosofía impera cuando cualquier representante de la clase media o alta de este país es señalado con el dedo ante cualquier medida que lo pueda afectar. Este sexenio, según apuntan las intenciones de López Obrador, no se tratará más que de metérsela doblada a la clase media-alta. O a los fifís, como López Obrador ha decidido etiquetarlos.

Durante su primer discurso como presidente de México seguro que habrá algunos segundos para imaginar que está pensando López Obrador. Si hubiera apuestas al respecto, iría por la alternativa de Paco Ignacio Taibo II. Me juego quinientos pesos a que por su cabeza pasará la certeza de estárnosla metiendo doblada a todos. O bueno, no a todos, sí a sus competidores, sí a los fifís, sí a las instituciones (como lo ha hecho desde hace muchos años), sí a sus críticos, sí a los analistas que no coinciden con él. Para el nuevo gobierno, que en teoría representa a todos los mexicanos, someter, o cogerse (modo Taibo II) a ciertos sectores de la población es el mayor de los triunfos. Divide y vencerás. Coge y vencerás.

Por el bien de México, esa frase tendría que ser erradicada. No sólo por la sensibilidad social, que a partir de las redes sociales está haciendo lo suyo. Más bien porque este país necesita gobernantes que dejen de pensar en metérnosla doblada. O eso, o seguiremos siendo el mismo pueblo sometido que tanto celebra Paco Ignacio Taibo II.