Día # 2 - Gullane Golf Club

Gullane es un club público, al lado de la carretera y desde la cancha de práctica no parece tener mucho que ofrecer. Lleno de viejitos, señoras y perros. Teníamos tee time a las 11am en la cancha #1 de Gullane donde Rickie Fowler acababa de ganar el Scotish Open en julio de 2015.

Nuestro hotel quedaba a 5 minutos del club así que llegamos 1 hora antes para pegar unas bolas y quitarnos el sabor amargo del día anterior. En nuestro imaginario, todo era culpa del jetlag.

Hacía un día increíble, el cielo azul y el viento soplaba. Desde la práctica sabíamos que teníamos que ponchar la bola hasta con el drive.

El fourballs de hoy eran Bustamante y Duque contra Alvarez y Castaño. Los palos de Juan Felipe seguían sin llegar así que le prestaron una bolsa en el tee del hoyo 1 y armó una talega con palos de David y de Buggy. Luis cargó su talega y David y Buggy pidieron un “pull cart”. Juan Felipe cargó su talega prestada con 4 palos.

Tee del hoyo 1, como buenos golfistas no aprendimos nada del día anterior, ibamos derecho a las marcas de atrás y nos pararon en seco con un “Only for members gents”. Así que agachamos la cabeza y nos fuimos a las blancas con 6,583 yds. Lo que si aprendimos fue a repetir el caddie fore. Esta vez nos llegó Allan, un viejo perro del golf escocés que intuímos acababa se salir directo del pub a la cancha de golf.

Primeros drives del día, viento en contra a 20 mph, dos por el centro y dos a los roughs de izquierda y derecha. Primera bola perdída de Juan Felipe y la eficiencia de nuestro caddie fore se puso a prueba. Le debimos haber dado un par de whiskys para nivelarlo.

Empezamos a sufrir con el viento y pasamos varios hoyos “grinding it” hasta que coronamos el lugar más alto de la cancha con el tee del hoyo 7. Queens Head es un Par 4 con 398 yds en caída libre hasta el nivel del mar con el viento tan fuerte que no sabíamos ni como pararnos en el tee (35–40 mph). Cada uno se le mide a pegarle el drive, unos full swing, otros ponchándola, otros hasta taconeándola!

De ahí en adelante fue sufrimiento en su más pura expresión. Sapos, shanks, taconazos, y uno que otro tiro digno de aplaudir. Una de las varias docenas que llegaron del patrocinio de Titleist se quedaron en los fescues (matorrales) de Gullane cortesía de unos sólidos drives y un aceitado caddie fore.

Gullane fue una prueba de que tan bien jugaríamos el resto del viaje en los links escoceses con viento en contra.

El match de parejas lo ganaron Alvarez y Castaño en el hoyo 16 dejando a Àlvarez de lider con dos matches en el bolsillo, a Bustamante y Castaño con 1–1 y a Buggy con 0–2.

Terminamos el día jugando una ronda de “horns” (cachos) en el mismo bar donde Ernie Els celebraba y tomaba whisky de la Claret Jug en el 2002.