Síndrome post viaje

David en el Swilcan Bridge y en otro pinche puente

Al regresar de nuestro inolvidable viaje, me encuentro en Indianápolis siendo víctima de varios síntomas de withdrawals.

Nunca pensé que dormir sin el arrollador ronquido de Buggy me fuera a hacer falta (pobre Vicky).

Hoy tuve la oportunidad de jugar nueve hoyos y la sorpresa de terminar mi Putt en el uno y ver a mi compañero de juego poner la bandera, me transportaron de inmediato a Kingsbarns.

Después de dos hoyos me percaté que nadie me estaba tomando fotos o haciendo vídeos, lo cual causó en mi un poco de nostalgia sobretodo porque al parecer solo le pego bien con las cámaras fijadas en mi.

Experiencias como las vividas en la preparación del viaje y durante el mismo son las que nos hace valorar las verdaderas amistades. No es necesario hablar todos lo días, ni estar de acuerdo en todo, lo único es tener esa birria por el golf y las ganas de darnos en la jeta cada vez que podamos.

Desde hoy estoy practicando para el próximo encuentro y espero poder desquitarme de las palizas recibidas.

David Bustamante