Yo optimicé un Prestashop para SEO…

…y no te imaginarás lo que pasó después.

Si vienes aquí buscando el manual perfecto para optimizar tu Prestashop para que lo haga todo con dos clicks… puede que este no sea el lugar que estás buscando. Si buscas aprender acerca de la gestión de proyectos con Prestashop, quédate, seguro que aprender algo interesante.

Imagen sacada de Internet, que parece que queda mal no poner ninguna imagen y yo quiero ser influencer ;-)

Hace varios días un amigo contactó conmigo por un problema con su tienda virtual. En los últimos años ha creado y levantado un pequeño comercio virtual que le da lo justo para ir tirando, y que poco a poco ha ido creciendo. Viendo que realmente si que parecía tener proyección, decidió invertir una cantidad de dinero nada despreciable en un proyecto SEO, y consiguió aumentar sus visitas hasta más de 100.000 visitas diarias. La carga adicional requerida por su tienda aumentó los gastos de alojamiento, y se encontró con que tenía una tienda que funcionaba mejor, pero que era menos rentable que antes… y ahí es donde entro yo.

La situación existente

Después de una primera reunión de “colegas” con el equipo que actualmente trabaja en la tienda (a saber: el dueño, el equipo de SEO de una consultora superchachi y un programador freelance), ya empecé a ver las diferencias tan exageradas en la visión del proyecto y en el trato entre las personas.

No hay nada más divertido que ver como la gente se lanza indirectas cuando preferiría lanzarse cuchillos Después te das cuenta de que tienes que trabajar con ellos, y entonces te cabreas. En mi caso, fueron casi 15 minutos de oír estupideces y divagaciones de Power Point los que tardé en llegar al límite de mi paciencia.

Bastaron una docena de preguntas para empezar a tener claros varios de los problemas que nos habían llevado a esa situación, y siendo que yo no iba a cobrar ni un solo € por mi colaboración (pagar favores es lo que tiene), hablé con el sufrido cliente y le convencí de que yo debería llevar las riendas de todo el proyecto vía correo electrónico durante un mes. Pasado ese tiempo le expondría un resumen de la situación y le orientaría en los cambios o despidos que debía realizar.

Ahorrando costes vía correo electrónico

Para hacerme una idea clara de la situación económica actual, les pedí a la agencia de publicidad y al programador un correo indicando todo lo que habían hecho, facturado, previsto, etc. Tuve que discutir con la agencia de publicidad, que era reacia a detallarlo todo, pero al final la frase mágica “lo que no este detallado no se paga” solucionó el problema.

La situación era cuando menos escabrosa: se estaban pagando por conceptos tan dispares como “Blackhat SEO” o “Informe de situación y próximos pasos”, mientras el programador llevaba tiempo sin cobrar.

Al final cancelé todos los servicios “extraordinarios” que el comercial había vendido y el gasto se redujo mágicamente. Acto seguido, me aseguré de que el programador cobrara parte de lo que se le debía, según el trabajo realizado. Y si, pagar a la gente lo que se debe en el momento adecuado, es ahorrar costes.

Optimizando un equipo de desarrollo en mis ratos libres

Por mucho que la técnica sea importante, lo único que salva un proyecto son las personas que en el trabajan, así que me junté con cada uno de los implicados por separado para entender su situación en el proyecto y ver las opciones de seguir o mandarlo todo a la mierda.

Con el comercial de la empresa de publicidad la conversación duró lo que tardé en cansarme de que me intentaran vender cosas.

Con el programador, las cosas fueron distintas. Hablando con el me explicó que llevaba meses haciendo un cambio tras otro, en un proyecto eterno que le quitaba el sueño, atado de pies y manos por una empresa que solo quería vender y un dueño que se fiaba por completo de la empresa (porque “era muy conocida en el mundillo”) y nada de el.

La solución pasó por parar los trabajos una semana y usar ese tiempo para plantear lo que íbamos a hacer antes de hacerlo. Se puso todo por escrito y se advirtió de que no habría cambios, le pesara a quien le pesara.

Problemas de comunicación

Una de las cosas que más me llamó la atención es como se usan los distintos medios de comunicación para adaptar la situación a nuestras necesidades.

La empresa de publicidad en cuestión comenzó a llamarme para comentarme distintos puntos, para después usar esas conversaciones en los correos electrónicos que se enviaban a todos. Esos “como hablamos el otro día”, y el hecho de que soy olvidadizo, me ponían en una situación bastante complicada. Por otra parte, el uso de wassap y llamadas por parte del dueño hacia el programador habían llegado a un punto realmente insano para este último, mientras que el dueño se sentía bien consigo mismo por mantener la presión para que las cosas avancen.

La solución fue más fácil de encontrar que de aplicar: El único medio de comunicación posible pasaba a ser el correo, enviado a una lista de correo que todos recibíamos. Se prohíben de forma taxativa las llamadas, wassaps o cualquier otro contacto que no sea el correo electrónico a la lista de trabajo.

Me llevó varias discusiones por teléfono, bloquear a todos los actores de wassap, telegram y redes sociales, una bronca con el programador, otra con el dueño y poner filtros para evitar que se mandaran correos “personales” en lugar de al grupo, pero se consiguió.

Trabajando para ganar, y no por trabajar

Ya teníamos una forma de trabajo sana, una idea del destino al que queríamos llegar, unos costes manejables, y un equipo contento (y solo nos había llevado una semana), era hora de trabajar.

Lo primero que hicimos fue instalar un Prestashop con la plantilla básica y cargar todos los productos (sobre los 3.000) que había. Y sobre esa base, comenzamos a construir y mejorar:

  • Hicimos limpieza de todos los productos, eliminando casi la tercera parte que ya no se vendían.
  • Optimizamos TODO en el servidor.
  • Optimizamos el propio prestashop A LA MEDIDA del servidor.
  • Contratamos a un experto en usabilidad para mejorar la experiencia de nuestro usuario.
  • Desarrollamos a medida un par de soluciones para mejorar todo el rendimiento.
  • Añadimos mejoras en el SEO como scheme.org e integramos Test A-B con Google Analytics

Y todo ello, en una semana.

Gracias a los cambios de programación, y a las mejoras en la parte del servidor, pasamos de gastar casi 3.000€ al mes en una solución cloud de la que habría mucho que hablar, a mantener todo el proyecto en un servidor dedicado de 30 €/mes.

La velocidad de la web bajó de 3–5 segundos a 1 segundo como máximo. Este fue el cambio más importante, ya que sin hacer trabajos SEO posteriores subimos de posiciones en términos long tail y por localización. Google ama la velocidad.

Con la pasta que ahorramos, se pudo hacer inversiones en Adsense para ganar ventas rápidas y obtener mejores precios por parte de los proveedores. Poco a poco se va aumentando la conversión de visitas en compras (de un 8% hemos pasado al 14%), que al final es para lo que estamos.

Las 10 lecciones aprendidas

Después de ver los avances tan positivos, y de recibir halagos de diversas partes, cuando “estas en la cima” y todos piensan que eres “un crack”… llega el momento de bajarte de ese podio de ego y orgullo al que nunca debiste subirte, repasar lo que has vivido, e intentar aprender algo que perdure, que merezca la pena.

En mi caso, de ésta experiencia he sacado 10 conclusiones:

  1. SIEMPRE hace falta una persona que lo vea todo desde arriba: Alguien que conozca el producto, la tecnología y tenga idea de lo que hace cada uno de las personas que trabajan.
  2. Las cartas sobre la mesa: Venimos a trabajar, no a jugar al poker. Dejar claro desde el primer momento quien lleva el mando y que puede tomar cualquier medida (incluyendo despidos o cambio de proveedores) facilita el trato a posteriori.
  3. Protege al actor más débil: La cadena siempre se rompe por el eslabón más débil. Asegúrate de que conoces a ese eslabón, porque será el que más apoyo necesite.
  4. El dinero importa, y mucho: Si el jefe o encargado del proyecto no tiene muy claro que debe gastarse un € en algo, es mejor que se lo ahorre. La mayor parte de las veces gastará en algo inútil, o así lo pensará.
  5. Si pagas con cacahuetes, contratas monos: Tus trabajadores tienen que cobrar de forma puntual. Tus proveedores también. Si no pagas como es debido, no esperes que nadie haga bien su trabajo. ESTE PUNTO NO ES NEGOCIABLE.
  6. Si no está escrito, no existe: El correo electrónico es la mejor forma de comunicación para este tipo de proyectos. Permite tener un registro claro de lo que se dice, no provoca interrupciones y permite que cada actor optimice su uso.
  7. Antes de encender el ordenador, abre el cuaderno: Planifica lo que vas a hacer ANTES de hacerlo, y cíñete a lo que se decida como si te fuera la vida en ello, porque te va en ello.
  8. ¿Cual es la pata más importante de un trípode?: Todas, y a la vez ninguna. Trata a todos los implicados por igual, sin favoritismo ni abusos. Y cuando llegue el momento de despedirte o despedir a alguien, hazlo de forma rápida y final.
  9. No hay mejor arquitecto que un buen albañil: Para estar en la parte de arriba, tienes que conocer muy bien la parte de abajo, especialmente la parte más importante del negocio. Si es desarrollo, tienes que ser un buen programador, para evitarte problemas con algunos programadores.
  10. Quien no sabe donde va, no encontrará nunca su camino: Si eres el dueño o jefe de un proyecto no puedes confiar en nadie. Tienes que comprender y verificar lo que se hace, y tener una idea clara de lo que quieres y como puedes llegar a ello. Mezclar desidia e ignorancia es el camino más rápido al fracaso.
  11. El nombre o la marca no importan una puta mierda: El que compra por marca, y no por resultado, acaba pagando un dinero que no tiene por algo que no necesita. El único nombre o marca que debería importarnos es el resultado de nuestro proyecto.
  12. Si necesitas un informe de resultados, estás vendiendo humo: Una tienda está para ganar dinero. El único informe de resultados que importa es aquél que diga “hemos ganado tanto dinero en este periodo, y son unas cifras muy buenas por esto y esto otro”, y ese informe cabe en un folio.

Aclaraciones finales

Nunca intentaría extrapolar lo que aquí cuento a todos los proyectos. Como en la vida misma, en cada proyecto hay una serie de variables únicas a las que debemos adaptarnos, y en eso radica el valor de un director técnico.

Intentar hacer lo que ha funcionado otras veces sin adaptarse a la idiosincracia de cada proyecto es una vía directa a la ruina. Ni la empresa de publicidad que intenta hacer lo mismo contigo que con sus anteriores clientes, ni el programador que se piensa que es “otra tienda con Prestashop” van a conseguir nada bueno.

No tengo nada personal contra las agencias de publicidad o comunicación. Si que lo tengo contra las empresas (sean las que sean) que no hacen bien su trabajo o no están interesadas en otra cosa que no sea vender.

Hoy por hoy, me quedo antes con una empresa pequeña que se centre en el cliente y en el proyecto, antes que con una gran empresa de renombre y precios por las nubes. En mi opinión, el nombre solo encarece el producto final sin aportar nada a cambio, vease Apple, Calatrava, etc etc