Y a estas altas horas de la noche


En la que se me ocurren ideas trascendentes.

Sin ninguna prisa o reproche.

Arde el alma incandescente.


Abandona, pues, toda vigilia.

Recelosa de los secretos del amor.

En ponzoña, pensamientos se calcinan.

Negados de caricias sin pudor.


La rutina me mira con desdén.

¿Dónde escribo el romance juvenil?

Mi corazón lo destroza un vaivén.

Sólo añoro el cariño más sutil.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.