Norpatagonia, territorio de violencias represivas

Durante la última Dictadura en Argentina, el territorio fue dividido por zonas. Pese a no estar dentro de las llamadas “zonas calientes”, el norte patagónico también sufrió fuertemente la represión del Estado. “En toda esta región hubo un plan represivo sistemático puesto en marcha, una gran cantidad de víctimas secuestradas, torturadas y desaparecidas”, afirmó Pablo Scatizza.

A diferencia de la creencia general, no todo ocurrió en Buenos Aires y en los grandes centros urbanos, la violencia estatal y política en la región también fue muy fuerte, aunque poco se hable de ello. Los juicios de lesa humanidad que se están llevando adelante en la región son un claro ejemplo de ello.

Presentación de “Un Comahue violento” en la Biblioteca “Ernesto Sabato”.

El pasado 5 de octubre, el historiador Pablo Scatizza presentó su libro “Un Comahue violento. Dictadura, represión y juicios en la Norpatagonia argentina” en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales en General Roca. Allí, el autor busca denunciar la violencia del Estado, dando cuenta, además, que a pesar de que ciertas dinámicas represivas llegaron a su punto máximo en la dictadura, la violencia estatal comenzó años previos a aquel 24 de marzo.

En el marco de “Memorias RN”, documental transmedia presentado semanas atrás por estudiantes de Comunicación Social, que reconstruye las historias de tres víctimas de la represión ilegal en Río Negro, y a fines de mantener viva la memoria en el presente, “Un Comahue violento”, intenta dar a conocer lo que ocurrió en la zona del Alto Valle en los años previos y durante la última dictadura militar.

“La memoria siempre se construye desde un presente y esto queda bastante claro con las víctimas de la dictadura”, aseguró Scatizza.
“Un Comahue violento”, de Pablo Scatizza

A diferencia de tantos otros libros que se han escrito sobre la última dictadura argentina, Pablo Scatizza busca hacer especial foco en los victimarios. Muchas víctimas fueron importantes fuentes para la investigación, pero una de las jugadas más acertadas, fue el acceso a la fiscalía de Neuquén. El historiador, para reconstruir esta historia, utilizó archivos judiciales, reglamentos militares y los testimonios de las víctimas por fuera de la justicia.

A las víctimas les es muy difícil verbalizar las distintas violencias que sufrieron por parte del aparato represor. Scatizza recordó que en un momento una de ellas le dijo: “es la primera vez que voy a hablar de esto después de 30 años”.

Llegado el juicio, a los jueces no les importa si la persona confunde fechas o no recuerda si fue un lugar u otro, la duda invalida toda la declaración. “En un sistema judicial como el nuestro, la duda siempre favorece al imputado”, comentó Scatizza, haciendo referencia a que muchos de los imputados terminaron absueltos o con penas bajas, pese a ser reconocidos por las víctimas.

Pablo Scatizza

Los juicios que actualmente se están llevando adelante en la región norpatagónica, están ayudando a que la gente sepa lo que realmente pasó en la dictadura y también permiten que las víctimas den cuenta de sus casos, procesos y puedan reconstruir sus memorias.

A través de su libro, Pablo Scatizza buscó abarcar un tema complejo desde una narrativa direccionada a una gran diversidad lectora, para así poder llegar a un público heterogéneo y desmitificar el “Acá no pasó nada”.


Mirá a continuación la entrevista que le realizó Coberturas RP2 a Pablo Scatizza, luego de la presentación de su libro “Un Comahue violento”: