Virginia Rota y “Saudade” en Mondo Galería hasta septiembre

Fotógrafa de almas

Dolor, reflejo del interior, que con el tiempo llega a disolverse tal vez en forma de lágrimas dejando ir al que habitaba sin perder los recuerdos. Virginia Rota personifica a través de su trabajo una profunda reflexión sobre el vacío y el dolor físico causado por alguien amado. En “Saudade” la serie que la llevó a ser la ganadora del Primer Premio del Concurso Iberoamericano de Fotografía Nexofoto 16, en el marco de Photoespaña 2016 que actualmente se muestra en el espacio Mondo Galería, dirigido por Diego Alonso, acoge esta recopilación de la fotógrafa malagueña. Las protagonistas de estos retratos se desarropan anímicamente frente a su lente. Cada imagen fue lograda con luz natural en casa de la autora y dan la sensación de estar viendo un cuadro hiperrealista.

Saudade significa: “Soledad, añoranza, nostalgia”. Estas tres palabras están impregnadas en cada imagen y apelan a esas emociones que al final son colectivas y le mueven los cimientos alguna vez en la vida, de esas historias que todos guardamos y de las que no se escapan. Su fotografía apela a la emoción, cuando estás frente a uno de estos retratos puedes ver con detalle el recorrido de una lágrima, las miradas perdidas y a la vez penetrantes, el detalle de sus pieles, el claro oscuro que les dan esa teatralidad y a la vez temple una dicotomía en trance.

El detalle es el protagonista silente, expresiones que generan una cascada de historias e interrogantes con tan sólo una mirada. Se llega a un momento de intimidad en el que si miras las fotografías tienes la sensación de intercambiar miradas y que el contacto visual es real, da esa oportunidad de que sus ojos hablen con los nuestros. Ojos que nos comparten todo los que les aflige y se convierten en espejos. Virginia vuelve esa intimidad común con una mística y delicadeza desbordante, al punto que el espectador queda inmerso en el maremágnum de cada mujer retratada. En este trabajo la autora nos hace testigos de lo que puede llegar a trascender el dolor por una pérdida convirtiéndose en algo físico.

La comisaria de Saudade Nerea Ubieto lo describe de esta manera: “Los fondos neutros y las posturas exentas de cualquier artificiosidad nos permiten centrarnos en unos rostros ensombrecidos y absortos y despojados de sus máscara habitual. (…) Virginia Rota toma esta determinación con valentía y la materializa a través de las mujeres retratadas: utiliza sus ojos como un pozo en el que desentrañar sus propios miedos y sus rostros como pantalla para mostrarse a sí misma”.

¿Cómo se llega a una imagen así? la autora no utiliza el punto de quiebre como un instrumento, llega a estar hasta más de una hora fotografiando a la persona y van mirando hacia donde les pido, aguantan mucho la mirada y en ese momento tal vez en el que el cansancio permite que aparezcan cosas, alguna canción que por casualidad les emocione.

Rota ha construido su lenguaje artístico de carácter férreo, con un aire magnético en cada imagen. Su inquietud por acercarse a lo que no conoce le ha llevado a crear imágenes en las que las palabras se quedan cortas. Saudade, es ese vacío, ese juego entre aprender a convivir con el desapego y sacarlo del cuerpo. Surge el desnudo de almas fruto del ejercicio establecido entre las voluntarias en su mayoría desconocidas y el lente de Virginia. “Estoy hablando de algo colectivo, al final todos perdemos un lugar y relaciones. Volvemos a los espacios y ya no nos pertenecen… la gente se va, es supervivencia”.

Esta novel artista es fotógrafa autodidacta, psicóloga y cursó un Máster en Cine Experimental y Documental, una mezcla multidisciplinar interesante que le vuelve aún más versátil. Sin ínfulas ni pretensiones ha evolucionado en su búsqueda, que partía del blanco y negro que le brindaba ese lugar único en el que se sentía cómoda porque llegaba a espacios que el color no le permitía. Ahora ha conseguido en el color algo que le divierte y que le devuelve una gratificación parecida a la fuerza que le brindaba el blanco y negro.

‘Saudade’, a su vez la ha hecho merecedora del Primer premio Malagacrea2015 y Contemporarte2015 y ha sido exhibida en el Museo de Arte Moderno de Guatemala, la Galería Astarté (Madrid), IRJ (Logroño), Festival Incubarte 2015 (Valencia) y Galería La casa Rosa (Málaga).

Rota también ha sido participe en diferentes exposiciones colectivas como: ‘Disquiet’ (Galería La casa roja, Sevilla, 2016), ‘Beauty’ (Museo MAD y La Térmica, 2015), ‘Los amigos imaginarios’ (Museo Thyssen, Málaga, 2015) ‘Madrid Ext/Día’ (PhotoEspaña, TAI, Madrid, 2014) y Malagorée (Senegal, 2013). Con su obra ‘Retrato de Chloé, París’ fue finalista al Premio Internacional de Artes Plásticas Caja de Extremadura 2016. Y con un prometedor camino en su incursión en el cine su primer cortometraje documental ‘Cadencia’, fue exhibido en el Festival Internacional de cine de Gijón, Festival BAD y Festival ICARO.

En sus proyectos futuros tiene en la mira lo que será su primer largometraje junto a la compañía de danza contemporánea “La Pharmacose encuentra en fase de montaje. A la par está desarrollando un proyecto fotográfico sobre la infancia cuyo nombre está por revelar. En esa nueva serie seguirá experimentando con el color. Para Rota: “Lo difícil es encontrar un espacio que es tuyo, que puedas manipularlo y hablar a través de ello y que lo que hagas llegue a otras personas”.

La exposición estará hasta el 17 de septiembre de 2016 en Mondo Galería

Por María José Morr Graterón @majomorr