El hacer un blog

bueno, he acá el por qué…

Pensé en hacer esto muchas veces… Hacer un blog y hablar de arquitectura e interiorismo y enlazarlo con los productos y obras que estábamos creando en MÜN, mostrar los procesos y aprovechar y contar la historia detrás de nosotros, que nos motivaba. El porqué de las cosas. Me regalaron un libro con el mismo título cuando era pequeña, me encantaba y tenía varios tomos, así que podía ser un plan muy prometedor.

Siempre agradecí haber tenido claro al salir de la universidad lo que quería hacer. Aunque a estas alturas de mi vida debo de admitir que a veces me arrepiento de no haber trabajado para alguien más, no aprendí de las experiencias de otra persona, por lo que termine metiendo la pata más de una vez. Especialmente cuando lidiaba con la parte organizativa. Había estudiado una carrera creativa y debo de admitir que no puse atención en la única clase que tuve sobre este tema.

No niego la belleza que tiene el equivocarse, aprendí mucho en el camino, pero siempre estaba corriendo, tratando de solucionar las mil y una tareas que tenes cuando desarrollas una marca, desde diseñar hasta cobrar (y como odio eso).

Casualmente (nótese el sarcasmo) ahora tengo tiempo. Es agradable no sentir la necesidad de correr todo el día, de sentir que hiciste tres de las ocho cosas que tenías en tu lista. Y sin embargo, ahora que ya poseo el factor tiempo, no siento que deba de retomar mi plan como había sido concebido.

Luego de los últimos meses que hemos vivido como sociedad nicaragüense, nuestros planes simplemente no pueden ser los mismo, nuestro entorno no es el mismo, nosotros tampoco.

Muchas cosas han cambiado y hemos experimentado un sube y baja de emociones. En mi caso, no han faltado los famosos tormentos. Replanteándome como hubiesen sido las cosas si hubiera actuado diferente. Al final y en teoría, toda esa tortura psicológica por la que uno pasa solo sirve para no volver a cometer los mismos errores.

Y aunque por algo existe el famoso dicho que nadie escarmienta por cabeza ajena, es un poco traumante que todos tengamos que pasar por lo mismo. Así que, y si mejor aprovecho este tiempo y les cuento un poco sobre mi experiencia como arquitecta, artista, emprendedora, humana… tal vez alguien si escarmienta. Y tal vez alguien también se sienta inspirado de las increíbles experiencias que me han tocado vivir, la oportunidad de ver crecer un proyecto de cero, poder llevar un mensaje más allá de nuestras fronteras o el conocer gente maravillosa en el camino.

Siempre se puede hacer un mejor trabajo.