Entre mesas y boletas
Unas elecciones desde los ojos que más ven y que viven detrás del escritorio.
Los escalones de facultad de derecho están colmados de personas como si fuera una popular de fútbol. Algunos van acompañados por sus hijos, parejas e incluso mascotas, mientras que otros van solos. Pero es un domingo cálido, no hay ni rastros del invierno a pesar de que estamos en pleno agosto y la calma que transmiten los votantes termina por construir esa escena. Están en la avenida Figueroa Alcorta al 2263, y no es un domingo común y corriente como parece. Hoy hay que votar.

Un muro repleto de listas en las cuales figuran el nombre, la mesa y el orden de la persona que busca su registro, da la bienvenida al interior del lugar. Custodiando la entrada, el hombre de seguridad pasea sus ojos entre las personas continuamente. Y en cada pasillo los carteles de diferentes colores llenan las vacías y envejecidas paredes, en un intento desesperado por ocultar el evidente deterioro que los años causaron y cómo estos se quedaron a vivir en cada rincón de aquella facultad.
Hay mesas abarrotadas como también otras totalmente vacías, y algunos votantes están perdidos: extienden su cuello con la intención de mirar por sobre la gran marea de cabezas movedizas. El lado A especula, vota y se va. Pero ¿Qué hay del lado B? ¿Cómo viven un día siendo los que están detrás del escritorio?
Son las tres de la tarde, y en la mesa 534 no hay tanta gente como pensaba, son solo unas 4 personas delante. Sandra Nañez está agotada pero el hecho de ser autoridad de mesa lo justifica: lleva toda la mañana y parte de la tarde sentada.
-Votaron 109 personas hasta el momento, eso es una gran cantidad. Los comicios fueron tranquilos.
Sus delgados brazos acarician el cabello castaño que cae por sus hombros y que luego lleva hacia atrás con sus manos.
-Esta es mi sexta vez, siempre de presidente de mesa- dice entre risas mientras acomoda un mechón de pelo detrás de su oreja -.Pero nunca me tocó un Larreta por ejemplo, él votó en otra mesa hace un rato.
Ahora es un joven quien se aproxima a la mesa, se registra y Sandra le alcanza un sobre para que ingrese al cuarto oscuro.
- En la facultad hay un total de 25 mesas creo.

En ese momento los bullicios quiebran la tranquilidad, en la mesa 525 una mujer está de pie frente a los fiscales y a la autoridad de mesa: su cara está desfigurada y sus ojos oscuros parecen tirar llamas. Sin embargo el problema es menor, hay una discusión en base a si la documentación que presenta es la que cumple con la reglamentación o no.
-Está bien, si puede pasar, está reglamentado- dice la fiscal de la derecha mientras lleva su dedo índice a un cartel ubicado a sus espaldas y que grafica cuáles son los documentos permitidos para el voto. -. Pasá tranquila.
La mujer entra mientras que los comentarios bajos de los encargados de mesa no cesan. Pero no quieren hablar del tema, prefieren olvidarlo.
***
-La otra vez en 2015 también participé de la mesa de votación.
El joven que acaba de hablar es Armen Mozaghanian de la 542, y es su primera vez como presidente de mesa. No levanta mucho la mirada, está centrado en sus deberes, firma acá y allá, y su camisa roja baila al ritmo de los movimientos de aquellos grandes y morenos brazos.
¿Cómo viene hasta ahora el día?
-Hasta ahora está bastante atareado el día.
¿Hubo algún problema a la hora de votar?
-Hasta el momento no tuvimos inconveniente acá, solo un poco de griterío cholulo porque votó Larreta en la mesa de enfrente- suelta, mientras inclina su mano hacia un hombre para entregarle el DNI-. Y una chica, que mandó a su hermano para decirnos que no puede votar.
La fiscal a su izquierda es una chica muy joven, de cabello rubio y ojos celestes custodiados por unas largas pestañas. Se llama Belén, y también es su primera vez como fiscal.
Belén, ¿Cuántas personas votaron hasta el momento?
-Hasta el momento votaron 192 personas de las 336 que aparecen registradas. Es mucho.
¿En qué horario del día tuvieron más votantes?
-Bueno, en cuanto al pico de votación, diría que fue como entre las 13 y las 15 horas.
***
La tarde avanza irremediablemente hacia el final de las elecciones y en la mesa 545 los fiscales aprovechan para tomar unos mates. Están distendidos, no hay ni un votante.
-Hasta ahora muy relajado el día la verdad, no tuvimos ningún problema con nadie. Ya votaron un poco más de la mitad de la lista- dice Daniel Archubidart, autoridad de mesa.
¿Es la primera vez que está como presidente de mesa o ya lo fue anteriormente?
-No, mi primera vez fue hace 25 años-dice el hombre que lleva una camisa tan blanca como su cabellera-. Ahí arranqué con esto, y ahora casi siempre me toca.
¿Alguna vez le tocó vivir una situación incómoda o molesta?
-Me acuerdo una vez que yo era fiscal y nuestra autoridad de mesa no se presentó, ahí sí la pasé bastante mal. Pero en general tuve siempre mucha onda con mis compañeros de trabajo.
- Comicios tranquilos- dice la fiscal Sol Argerich, que a diferencia de Daniel, vive su debut en las Paso- .No hubo una hora pico.
***

Ahora son las 6 de la tarde y las PASO está casi terminada. En varias mesas todavía hay gente votando y en otras muchas los fiscales realizan los conteos.
-Cambiemos gana- dice una autoridad de mesa, luego de terminar de contar las boletas.
La gente se abre paso entre el laberinto de mesas para salir al exterior. Y camina hacia sus casas, a esperar la decisión de un pueblo entero, mientras las personas detrás de las mesas siguen en sus quehaceres: el trabajo para ellos recién comenzó.
