Acerca de cómo orar

¿Cómo responde Dios a la oración?

Orar es hablar con Dios. En los diálogos con Dios, tenemos ruegos o peticiones, y su respuesta puede ser muchas veces diferente a lo que esperamos.

Dios puede decir “si” a nuestra oración respondiendo positivamente a la petición que le hemos hecho.

1Jn 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

1Jn 5:15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Rom 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Rom 8:27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Dios puede decir: “espera”, y podemos saber que nos tiene en espera, no solo porque no viene la respuesta, sino también porque nos da un testimonio interno de que todavia no es el tiempo de la respuesta.

Rom 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Dios puede decirnos: “sé más específico” . A Dios le gusta poder mostrar claramente su mano en las peticiones y por ello debemos ser más especificos en nuestras rogativas. Por ejemplo, podemos orar por la evangelización de nuestra ciudad, pero será mejor que oremos por personas especificas o proyectos específicos, para asi poder ver mejor el cumplimiento y la respuesta de Dios.

Dios puede decir: “no”. Aún después de haber cumplido todas las condiciones necesarias de una oración justa, Dios puede contestar no. Por qué? Porque Dios es soberano y porque Él sabe lo que mejor nos conviene. A veces queremos cosas que nos pueden dañar, enfermar o apartar de sus caminos.

Pro 16:9 El corazón del hombre piensa su camino; 
 Mas Jehová endereza sus pasos.

Pro 16:25 Hay camino que parece derecho al hombre, 
 Pero su fin es camino de muerte.

Sal 37:4 Deléitate asimismo en Jehová, 
 Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Sal 37:5 Encomienda a Jehová tu camino, 
 Y confía en él; y él hará.

El caso del apóstol Pablo:

2Co 12:7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un

aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;

2Co 12:8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.

2Co 12:9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de

buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

Dios, a veces, más que librarnos de alguna prueba, quiere mostrar su poder en nuestras vidas a través de la acción de su gracia.

Dios puede respondernos de una manera mucho más abundante de lo que hemos pedido.

Efe 3:20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que

pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, …

Jesús nunca criticó a sus discipulos por pedir demasiado, sino por su falta de fe y sus limitadas expectativas acerca de lo que Dios podia hacer por medio de la oración.

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