El empoderamiento popular es el empoderamiento colectivo
En estos últimos días me tocó leer, en diversos lugares, en diferentes textos y contextos, incluso con diferentes significados, la palabra empoderamiento. Seguido inmediatamente de la palabra popular o del pueblo, refiriéndose a aquel poder que es del pueblo o a la acción que conlleva, necesariamente, al pueblo a hacerse de un poder propio, insoslayable, que le atañe a él sin la ayuda de un agente externo. Pero, ¿qué entendemos por empoderamiento popular? ¿Cuáles son los alcances del mismo? ¿Cómo se construye? ¿Por qué? ¿Para qué?
La experiencia de quien escribe esto, lo lleva a pensar, políticamente, que el empoderamiento popular es una fuerza para alcanzar algo, una meta, un objetivo, un horizonte, una idea (muchas veces inalcanzable). Y en ese andar hacia esa idea, se va haciendo. Se construye en el hacer. Pero vayamos a lo más sencillo: el empoderamiento popular, implica un grupo de personas, aglutinadas en torno a esa idea, a ese objetivo último. Es decir que aquí entra en juego un factor importantísimo de este empoderamiento popular, y es que: se construye entre todos aquellos interesados en empoderarse. Y quiero decir, que esto es algo sumamente difícil, porque implica que muchas personas, se tengan que poner de acuerdo, en principio, en el fin último de ese empoderamiento, y luego en la manera que van a llevarlo a cabo. Dejar de lado el individualismo primigenio para concentrarse en un colectivo, en un todo que sea más que la suma de las partes.
Y he aquí el punto al que quería llegar. Lo colectivo no significa la participación de uno, de algunos o de varios, significa la participación de todos. Ese todos que nunca es uniforme porque su riqueza está en su multiformidad, en su heterogeneidad, sus contradicciones internas y conflictos, pero siempre dentro de ese todo. Si no, deja de ser colectivo. Pasa a ser fragmentario, parcial, excluyente, distorsionador, confuso, poco transparente. Se deja de lado el objetivo del todos en pos del objetivo de uno o de algunos. Lo interesante de pensar es que el empoderamiento, llegará, siempre y cuando esa suma de las partes, ese todos, funcione de manera colectiva. Por el contrario, si predominan las individualidades, lo que llegará será la división, la tristeza, la exclusión, la mentira, el odio, el desencuentro.
Yo, como individuo esperanzado con la idea de construir un colectivo popular, recomiendo primero prestar atención a quien está a nuestro lado, al otro, para construir un nosotros.
El empoderamiento puede esperar.