La herramienta no es el diseño

¿Recordáis cómo era el mundo antes de que apareciera Sketch? Sobrevolaba el año 2010 cuando aprendí a usar Fireworks y dentro de su incomodidad extrema, propia de los productos Adobe, tengo que reconocer que cambió mi manera de trabajar para siempre. Empezar a usar Fireworks significó, para mí, crear flujos de trabajo más eficientes y empezar a preocuparme por optimizar los tiempos en mi trabajo. Con la explosión de Sketch optimicé todavía más mi workflow y a día de hoy no existe software con el que me sienta más cómodo y con el que tarde menos tiempo en diseñar algo. Poco a poco fueron apareciendo plugins y software complementario que facilitaba las cosas y minimizaba tareas tediosas que fácilmente fueron automatizadas.

Lo que vino luego se parece un poco a esto.

No hay día durante el cual no se lance la beta de un nuevo programa que permita controlar versiones, generar flujos o animar pantallas. Entiendo perfectamente que el paradigma del entregable del diseño ha cambiado y, tanto nosotros como nuestros clientes, nos hemos vuelto mucho más exigentes y realistas. Hemos enterrado los zips con ciento cincuenta pngs y una colección estéril de assets que en tres meses ya no sirve para nada. Tiene sentido para todo el mundo, incluyendo negocio, apuntar al producto final o por lo menos a algo que se le parezca mucho.

Diseñadores, demos las gracias a Sketch.

Demos las gracias a Zeplin y a Craft. Demos las gracias a Principle y Flinto. Ahora, pensad si somos capaces de solucionar los problemas con los que tratamos diariamente sin ninguna de esas herramientas que utilizamos día a día y que, por otra parte, están creadas para facilitarnos el trabajo y optimizar nuestros procesos no para diseñar por nosotros. No me malentendáis, estoy convencido de que somos capaces de hacerlo. Simplemente pienso que a lo mejor estamos perdiendo el foco. A lo mejor estamos mirando al dedo que apunta a la luna. Recordad que diseñamos con la cabeza y no con las manos, así que si vamos a tener que seguir usando la cabeza no la releguemos a un segundo plano.

Robots diseñando

La palabra que siempre me viene a la mente pensando en esto es productividad.

¿Cuál es la razón por la que necesitamos ser cada vez más productivos?

¿Hay alguna razón? ¿Qué ganamos con ello? ¿Y qué perdemos? Sin ahondar demasiado en esas cuestiones, creo que es innegable que en los foros comunes cada vez se habla más de herramienta y menos de diseño. Eso lleva a que cada vez se hable más de producto y menos de usuario. También se habla más de hacer y menos de pensar. ¿En qué momento la productividad y la agilidad se convirtieron en los criterios más importantes con los que medir nuestro trabajo? Optimizar procesos siempre está bien pero ¿no estaremos sacrificando cosas demasiado importantes en nombre de la alta productividad? ¿Queremos que nuestro trabajo sea más fácil o queremos dejar de hacerlo?

La educación y formación en diseño no se ha escapado a todo esto, ni mucho menos. De hecho, en España abundan escuelas llenas de cursos intensivos de diseño en los que lo único que se enseña es Sketch, Invision o Principle. Aprender a usar Sketch no es aprender a diseñar. Usar sketch no es diseñar. La herramienta no es el diseño. El día que lo sea, que llegará, los diseñadores dejaremos de existir.

Mientras tanto, por favor, hagamos lo que las máquinas todavía no saben hacer: pensar.

Gracias a Amalia por las correcciones. Las ilustraciones son de Jakub Rozalski y pertenecen al juego de mesa Scythe.

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