Entrevistar a la historia.

Cómo el TED Prize 2015 nos hará inmortales.


Cuando murió mi abuela, mi relación con mi abuelo cambió. De ser una relación más o menos fría, dura, pasó a ser una de cercanía, de confianza.

En mis visitas constantes para acompañar a aquel hombre imponente que ahora se ahogaba en el tamaño de soledad que sólo puede dejar la partida de una compañera de 50 años, me enteré de muchísimos episodios de su historia que nunca había sospechado.

Mi abuelo me platicó, en varios fines de semana, cómo empezó su carrera en el servicio público; su expulsión de una universidad por participar en un movimiento estudiantil, cómo conoció a mi abuela y cómo tomó la decisión de casarse con ella y su participación en la repartición de tierras del norte del país en el arranque de la reforma agraria mexicana.

En aquel entonces tuve el propósito firme de escribir una biografía de Manuel Salazar. Haría muchas entrevistas, tomaría muchas notas y dedicaría un año a completarla.

Hice algunas entrevistas, tomé algunas notas y cuando me enfrente al trabajo y método que supone escribir un libro, empecé a perder velocidad.

Poco tiempo después, mi abuelo murió.

Conservo notas y pasajes enteros que sí escribí pero que carecen de relevancia para la mayoría de la gente y suponen un esfuerzo solamente personal.

Si StoryCorps hubiese existido entonces, muy probablemente el producto hubiese sido distinto. Me hubiera dado la motivación, el canal y la estructura para abandonar el proyecto editorial y convertir horas y horas de conversación con mi abuelo en archivos de audio resguardados, consultables por mi, toda mi familia y el mundo entero si alguien le encuentra relevancia.

De eso se trata el Premio TED 2015. De darnos el canal para entrevistar a nuestra historia, a la historia que estamos construyendo y la que se está escribiendo frente a nosotros.

Dave Isay, su fundador, no es el típico ganador de premios. No es un héroe que con su fuerza fabulosa cambiará al mundo con ingenio. Es un tipo con una muy buena idea que ha creado una plataforma en la que sus usuarios son los únicos protagonistas posibles y cuyas historias terminarán por eclipsar la de su propio fundador.

Isay, como Machado, sabe que “…al fundir el corazón,en el alma popular, lo que se pierde de nombre, se gana de eternidad”

No hay pretexto. Todos tenemos una lista que empieza, quizá, por nuestros padres y sigue por nuestros amigos, maestros y héroes personales.

Conversemos con ellos, pero ahora para resguardar nuestras historias. Creemos un archivo personal que se convierta en el legado de la humanidad. Que la historia se cuente por todos sus testigos y no sólo por los vencedores.

Haz tu lista, descarga la app en tu smartphone o tablet, conversa, honra a los tuyos con una buena conversación. Construyamos un legado.

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